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Desafío y Victoria

Reverendo Sun Myung Moon





Aquí hay hombres y mujeres. El camino de la vida de las mujeres es obviamente diferente del de los hombres. Lo que sienten las mujeres es diferente de lo que sienten los hombres. En la vida de cualquier individuo hay una diferencia entre su niñez, juventud, madurez y vejez. Y esto no sólo se da en la vida humana sino también en la naturaleza. Vemos cuatro estaciones que se suceden una a otra. Si se pusieran a insistir en que quieren vivir siempre en verano, y nunca se prepararan para el invierno, tendrían un problema cuando llegara el invierno. Y en el invierno, aquellos que piensan en la primavera que se acerca y se confinan en cuartos cálidos y cómodos, estarán incómodos en la primavera. ┐Y pueden insistir en seguir usando ropa de invierno cuando ya llegó el verano? No, necesitan cambiar sus ropas según la estación.

Eso es exactamente lo que pasa en nuestras vidas. Aquellos que pertenecen al verano de la vida -la flor de la juventud- quieren tener juventud eterna. Pero eso no es posible. Es natural que haya cambio. ┐Pero no tienen la tendencia a insistir en seguir con la misma edad? Ustedes tienen miedo de que, al cambiar, puedan declinar. Saben por experiencia que no siempre suben. Cada día tienen altos y bajos. Después de que termina el día, si encuentran que han tenido más altos que bajos, pueden decir con seguridad que han tenido un buen día. Si han tenido más bajos que altos, dirán que han tenido un mal día. Quizás si ustedes piensen que no quieren tener bajos en su vida; pero eso es imposible.

En un mundo de cambio, la cuestión siempre es cómo digerir lo que encontramos y sacar algo bueno de ello. La gente joven; más que nadie encuentra cambios constantes, porque su naturaleza es así. Buscan cosas estimulantes y quieren tener siempre cosas diferentes. Si ustedes pueden digerir los problemas y cambios y aún quieren más, está bien. Pero si no tienen este poder para digerir y aún así desean experimentar cosas nuevas a cada momento, no es posible. Ustedes, como jóvenes, deben aprender a manejar sus propios problemas. No conocen el futuro que les espera, por lo tanto necesitan aprender cómo andar el camino de la vida de manera tal que puedan pensar en cada suceso con positividad, así podrán crecer continuamente.

Si dicen que detestan pasar por un entrenamiento disciplinado porque no les gusta, o simplemente porque no pueden soportarlo, ustedes ya han sido derrotados. Tienen que tener la actitud de querer enfrentar lo que venga con expectativa e interés. No deben mirar sólo a través de un punto de vista, sino mirar alrededor de su situación, en las cuatro direcciones. Mirando al río Hudson pueden ver que las aguas profundas corren en silencio. Pero las aguas arriba se dan muchos casos: a veces el agua gira en un profundo remolino, otras veces se precipita sobre las rocas, como en una cascada; en otras ocasiones se estrella contra grandes rocas o corre sobre diminutos guijarros hasta desembocar en el océano. Como tal vez hayan visto en las películas, si van en un bote y se enfrentan con una corriente impetuosa, no pueden mirar solamente aquello que está inmediatamente delante de ustedes, sino que deben mirar hacia todos los lados, y a lo lejos, y deben ser rápidos para manipular el bote. De otro modo se estrellarán contra las rocas que hay delante de ustedes. En la vida de cada uno de ustedes también hay cascadas; a veces el agua hasta forma paredes o acantilados delante de ustedes. Por lo tanto deben esquivar rápidamente un lugar o navegar directamente a través de las olas en otro.

Deben estar preparados para la ola. Si están sobre la ola por mucho que luchen para no ser arrastrados por la corriente, no podrán resistirse. Si el destino de ustedes es flotar sobre la corriente del Hudson, deben desligarse con él. Posiblemente ustedes sean como la cascada, o como agua corriendo en los rápidos, pero no deben desalentarse por las asperezas de su curso. Si se entrenan en esta dirección, podrán manejar con más facilidad las cosas venideras. Si se interesan por lo que están pasando y se sienten entusiasmados por encontrar nuevas aventuras, cuando se enfrenten con dificultades mayores podrán abordarlas con mayor celo y capacidad. Pero si no están muy dispuestos a hacer frente a los problemas que los, rodean y tienen miedo de ellos, no serán capaces de convertir la experiencia en entrenamiento para afrontar nuevos problemas. Sólo a través de las rocas y cascadas pueden dirigirse al corazón del océano.

Hay muchas formas de vida: la vida de un hombre común, la vida de un hombre sagrado, la vida de un gran líder. Si se les pregunta cuál de ellos quieren llegar a ser, estoy seguro que todos ustedes responderán: "Quiero llegar a ser un gran líder". Pero un líder no se hace de la noche a la mañana. Una persona así tiene que soportar muchas dificultades, y a menudo perseverar con un esfuerzo desesperado y estar pronta para afrontar aún más.

Aquellos que se han enfrentado con situaciones de vida o muerte, no una vez, sino continuamente, saben como enfrentarse en la vida diaria. Supónganse que hay un gran general. Mirando su pasado encontramos records que muestran que luchó en muchas batallas, resultando a veces derrotado, a veces victorioso. Sería importante que su historial tuviera tantas experiencias como fuera posible. Pero si ese general, en tiempo de paz, no estuviera pronto a vivir sacrificadamente por su nación, su fama se desvanecería rápidamente. Su actitud debe ser la de un patriota, debe estar siempre dispuesto a dar su vida en caso de necesidad.

Debemos mirar cómo desciende el agua desde la montaña. Encuentra muchos obstáculos. Si comparamos nuestras vidas a la corriente de agua, ┐dónde estamos? Cuando miramos al mundo como totalidad, la situación mundial se encuentra en algún lugar del curso medio, aún no alcanza el océano. Antes de llegar al océano, es posible que el mundo esté un día en las Cataratas del Niágara. Las gotas pueden decir: "┐Odio caer por el acantilado?" En lo alto del acantilado deben prepararse y decirse a ustedes mismos: "Es excitante. Quiero saltar de este acantilado y alcanzar el océano tan pronto como sea posible". Si están ansiosos por hacerlo, entonces van a triunfar y alcanzar su propósito. Cuando sobrevivan después de atravesar las Cataratas del Niágara, todas las demás personas que se enfrenten a la catarata vendrán a ustedes. Muchas personas pueden tratar de dar consejo a los nuevos, describiendo qué difícil es saltar del acantilado; pero ustedes, con su experiencia, son los únicos calificados para hacerlo.

En el mundo dominado por el Imperio Romano, los cristianos se enfrentaron con barras de hierro cuando intentaron avanzar. Pero si Roma no hubiera perseguido al cristianismo en aquel tiempo, no creo que el cristianismo hubiera progresado hasta el nivel en que está hoy. Si sólo hay un embalse bajo, una corriente fuerte lo desbordará. Como los cristianos tuvieron más determinación de avanzar que el poder de detenerlos de Roma, el cristianismo desbordó e inundó la nación Romana y el mundo.

Cuando ustedes están cansados, se adormecen; pero no se dan cuenta de eso. Pueden intentar con fuerza resistir el sueño, y pueden no querer quedarse dormidos, pero lo hacen igual. Si esas dos pequeñas aperturas de sus ojos se cierran, el resto de su cuerpo se unirá en una acción armoniosa, y se quedarán dormidos. Cada célula de su cuerpo cooperará con esa acción. Cuando dormitan, todas las partes de su cuerpo lo hacen. Para que ustedes, como individuos pueden sobrevivir en la adversidad, deben sentir que todo el universo, no sólo sus parientes y vecinos, vendrán en su ayuda. Si alguien les arranca un pelo de la cabeza, ┐sólo esa parte siente el pinchazo, o todo su cuerpo? Cada ser humano es una parte del universo; por lo tanto, si una parte fracasa, todo el universo sufre por ese fracaso. Y si tienen éxito en una misión, no deben pensar que el éxito sólo les pertenece a ustedes. Un río es la acumulación de gotas de lluvia, aunque algo del agua deba evaporarse.

Deben desear estar en la corriente que golpea contra la roca, y con esa fuerza podrán avanzar unidos a la corriente principal hasta alcanzar la desembocadura del río; entonces podrán unirse al océano. En el proceso providencial de restauración de Dios también hay una corriente principal. ┐Prefieren unirse a ese gran río, o a uno de los secundarios? Todos contestarán: "A la corriente principal". Pero a menos que puedan pasar todos los obstáculos en los secundarios, no podrán reunirse con el río principal.

No podemos predecir si todos los que estamos aquí nos encontraremos en la desembocadura del río. No sabemos si todos alcanzaremos el corazón del océano. Si se enfrentan con una fuerza mayor que su determinación, ┐qué harán? Si se enfrentan con un poder mayor que su propia fuerza o espíritu, ┐los absorberá y se rendirán? No es fácil contestar.

A veces la gente tiene una mente muy estrecha. Si existe una diferencia de interés entre dos de ustedes, pueden llegar a enojarse uno con el otro y discutir. Entonces quizás alguien quiera reconciliarlos diciéndoles a cada uno cosas para pacificarlos, pero ustedes sólo se enojarán más el uno con el otro. Si tuvieran una mente más amplia y dejaran hacer a la otra persona, esa persona se abrazaría a ustedes deseando resolver el problema. Tendrían que tener una mente tan amplia como para sonreír y volver al trabajo que los está esperando. Si son como el agua tratando de pasar por encima del muro, estarán ansiosos de correr y unirse tan pronto como sea posible al cuerpo mayor. El tiempo solucionará el problema. Si pueden pasar rápido el lugar difícil, triunfarán. Díganle a las otras gotas de agua: "Ustedes pueden quedarse aquí, pero yo debo correr".

Cuando estén esparcidos por todo el país pueden escribirse una y otra vez. Algunos dirán en sus cartas: "Oh, tengo muchos problemas y todo esto no es lo que yo esperaba. Es un trabajo muy difícil testificar a la gente". Y es muy probable que esas cartas influencien a aquellos que las reciben. En nuestra vida de fe no debemos fijar nuestra mirada sólo en lo que está ocurriendo ahora; debemos mirar a lo lejos, al futuro, hacia la cual Dios nos está llamando. Nunca debemos estancarnos en un lugar.

Mientras marchan, siempre deben ser capaces de agregar algo a lo que son. Si pasan por un pueblo en el cual hay una gran pelea, deben entrar, reconciliar a las personas y luego seguir su camino. De ese modo podrán ayudar a solucionar los problemas de otros, y además pavimentarán el camino para que otros sigan.

Ustedes saben de mucha gente victoriosa en la historia de América, gente en cuyo pasado ha habido muchas hazañas. Cuanto más cosas tuvieron que superar en sus vidas, más grandes se hicieron. Si alguien tuvo aunque sea una sola experiencia más que otro, ese alguien es un poco más grande.

Cuanto más difícil y desafiante sea la situación, más progresarán. ┐Se dan cuenta de eso? Ustedes están muy ansiosos por ser victoriosos, pero si no luchan con celo a lo largo de su camino hacia el éxito, no lo alcanzarán pronto. Quizás ustedes digan que para ir a San Francisco deben ir en ómnibus, en avión o en tren. Pero no deben tener una idea tan fija. Si realmente quieren ir a San Francisco, pueden caminar hasta allí.

Cuando yo estuve en prisión en Corea del Norte bajo el régimen comunista, fue en la celda misma de la prisión que a rendí esa lección y me determiné completamente a luchar por siempre contra el mal. Yo no estaba seguro de que ganaría. Me dije a mí mismo: "Por más fuerte que sea el poder de Kim Il-Sung, si yo me entreno bien en la prisión y sufro tribulaciones aquí, podré obtener la victoria sobre cualquier cosa". Estaba dispuesto a comer lo que me dieran, e incluso a morirme de hambre. El invierno es muy frío en Corea del Norte, pero aún usando ropas livianas, sin forro, yo podía soportar el frío. En la prisión el trabajo empezaba a las 8 de la mañana, y a las 4 nos llamaban y nos hacían salir al aire libre para chequear si teníamos algo escondido entre la ropa. Afuera, en el aire fresco, la gente temblaba, y su temblor sonaba como un trueno. En esa situación yo siempre me repetía: "Aunque haga más frío no me rendiré". Me entrené a mí mismo dándole a los demás la ropa más gruesa y abrigada, y vistiéndome yo con ropas livianas. Yo buscaba el trabajo más pesado y me decía: "Voy a salir victorioso en esto, o moriré". Con esta seriedad luché contra mis circunstancias.

┐Cuántas veces Pedro le contestó a Jesús afirmativamente? Ahora es fácil contestar. Si les sacan un ojo en la batalla, ┐qué harán? Si pierden uno de sus miembros, ┐qué harán? Si pierden sus cuatro miembros en el campo de batalla, ┐aún van a seguir? Cuando se enfrenten a una gran tarea deben estar preparados para sacrificar todo. Una gota de lluvia que comienza en la cima de la montaña y baja por la corriente hasta el río principal se enfrenta con muchos obstáculos. Deben prepararse para la adversidad cuando están haciendo grandes cosas. Deben estar listos a morir por la causa que han emprendido; si no lo hacen, es absurdo que digan que están siguiendo el camino. Si están determinados a negarse a ustedes mismos y entregar a su propia vida, nunca temerán las dificultades. Por más fuerte que sea la fortaleza de su enemigo nunca los intimidará. Verán al menos cómo morir valientemente. ┐Ustedes son así? Si están dispuestos a morir valientemente, no morirán, y la victoria será de ustedes. Antes que nada, deben estar dispuestos a negarse a ustedes mismos.

┐Por qué les digo esto? Cuando nuestras circunstancias son difíciles, debemos determinamos a hacerles frente y vencer. Deben saber que, a la larga van a ser derrotados si no consideran sus circunstancias y se capacitan para adaptarse o para mantener su dirección a pesar de todo. La cuestión es cómo asimilar y superar las circunstancias que los rodean. Nunca traten de escaparse de la vida; sientan, en cambio, el desafío y perseveren en su camino. En un camino escabroso debemos esperar subidas y bajadas; cuando hay picos debe haber luego valles. Cuando se encuentren en un abismo, deben esperar que Dios, al momento siguiente, los bendecirá con su máxima gracia.

Deben imaginarse que están en una carrera, y sentir esa clase de determinación. Determínense a tener más fuerza que cualquier enemigo y así podrán salvar cualquier obstáculo. Yo siempre me dije a mí mismo que podría comer menos que otras personas y hacer más, dormir menos que otras personas y levantarme antes.

Cuando se enfrenten con dificultades y parezca que no hay esperanza, quizás sientan que realmente van a perecer; pero siempre hay un modo de salir de eso si lo buscan. Aún en la celda de la prisión yo les enseñaba a los jóvenes. Yo aprendí a encender el fuego aún estando solo en la montaña. Sé cómo alimentarme con hierbas silvestres. Siempre imaginé que podía enfrentarme con cualquier dificultad; entonces estudié el secreto para enfrentar eso. Si han jurado delante de Dios por una gran causa, deben guardar su promesa. Traten de concentrarse en hoy, en este mismo momento, y si ahora mismo son victoriosos en su corazón, serán victoriosos después de pasar por todo su camino. Entonces, deben estar alertas para ganar para el lado de Dios el momento al que se enfrentan.







Principal Hoon Dok Hae