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CAPITULO QUINCE

LA PREPARACIÓN PARA LA SEGUNDA VENIDA





 Este capítulo abarca los años entre el Renacimiento y nuestros días, los cuales han sido el tiempo de preparación para la Segunda Venida. Este periodo de tiempo puede dividirse en tres sub-periodos: el periodo de la Reforma, desde el año 1517 hasta el año 1648; el periodo de conflicto entre la religión y las filosofias, desde el año 1648 hasta el año 1789; y el periodo de la maduración de la estructura politica, de la economía y de la ideología, desde el año 1789 hasta el año 1918. Así mismo comprende las guerras mundiales del siglo veinte.

 I. EL PERIODO DE LA REFORMA

El periodo de la Reforma duró aproximadamente ciento treinta años. Empezó con la reforma religiosa de Martin Lutero en el año 1517, y duró hasta el año 1648. En aquel año, la lucha entre los católicos romanos y los nuevos gobiernos protestantes terminó con el Tratado de Westfalia.

Después del periodo de persecución bajo el Imperio Romano, el Papa y los líderes de la Iglesia Católica Romana tenían la responsabilidad central de establecer el fundamento para el Mesías. Por esta razón, Dios les permitió tener posiciones y autoridad, de manera que tenían una gran influencia sobre la nación y la sociedad. Pero su corrupción y su control excesivo sobre la vida de la gente impidió el establecimiento del fundamento para el Mesías. El abuso de la autoridad eclesiástica dentro del sistema feudal medieval, además que la corrupción y la inmoralidad del clero, sofocó el intento de la gente de realizar los deseos de la naturaleza original, de la cual había sido dotada en su creación.

El movimiento para derribar el sistema religioso corrompido y el ambiente social medieval surgió del deseo de la naturaleza original humana. La búsqueda durante aquel tiempo tenía un aspecto interno (Sung Sang), y un aspecto externo (Hyung Sang), los cuales correspondían a los dos aspectos de la naturaleza original. La gente, queriendo satisfacer sus deseos internos, buscó una vida de fe, de honor, de deber y de piedad, así como una relación con Dios. Para satisfacer sus deseos externos, la gente intentó desarrollar su conocimiento por medio de la ciencia y del poder de razonar, y también buscó ejercer sus derechos naturales.

Primero surgió un movimiento de tipo Caín, el cual aspiraba revivir el helenismo. Su objetivo era la satisfacción de los deseos externos humanos. Luego ocurrió un movimiento de tipo Abel, el cual tenía como objetivo la satisfacción de los deseos internos o espirituales, de la humanidad. El movimiento para revivir el helenismo llegó a ser conocido como el Renacimiento, el cual se enfocaba en tales intereses humanistas como la belleza de la naturaleza, la libertad del individuo y el valor de la vida de este mundo. En contraste con el Renacimiento, la Reforma surgió del deseo interno humano de renovar una manera de vivir centrada en Dios. Puesto que la Reforma daba importancia a la relación de la humanidad con Dios, en contraste con el interés humanista y seglar del helenismo, podemos describir la Reforma como un "reavivamiento del hebraismo".

A. El Renacimiento

Bajo la gracia de la providencia de Dios de la restauración, la humanidad ha estado restaurando su naturaleza original, y el Renacimiento fue el resultado del aspecto externo de su esfuerzo para restaurar aquella naturaleza.

De acuerdo con "Los Principios de la creación", la humanidad fue creada para perfeccionarse por medio del cumplimiento de su responsabilidad a través del ejercicio de la voluntad libre. Somos creados para ser libres, y por eso, continuamente buscamos la libertad. Así mismo, una persona de carácter perfeccionado, como una encarnación individual de la verdad, debe tener independencia. Por eso, nuestra naturaleza original nos hace desear el desarrollo de nuestro sentido de individualidad.

La humanidad fue creada a través de la palabra de Dios (el Logos) para asemejarse a la naturaleza de Dios. Así, nuestra naturaleza original nos hace desear el desarrollo de nuestro intelecto y nuestro poder de razonar. Además, la humanidad fue creada para tener dominio sobre la creación, y así, nuestra naturaleza original nos hace valorar la ciencia y el entendimiento de la naturaleza, y nos hace desear el desarrollo y el mejoramiento de nuestro ambiente. Pero dentro del sistema feudal de la Edad Media, los deseos del aspecto externo de la naturaleza original fueron suprimidos. Por esta razón, la gente se sentía motivada a luchar ardientemente por aspectos tales como la libertad, el individualismo y el respeto por la razón.

La búsqueda de estos deseos externos fue precipitada por la introducción de los autores clásicos griegos durante las cruzadas. La gente medieval descubrió que el espíritu de la antigua Grecia clásica reflejaba sus propios deseos externos, y por eso surgió un movimiento para revivir el helenismo, centrado primero en Italia y luego en el resto de Europa. De este reavivamiento del helenismo, desarrolló el punto de vista filosófico conocido como el humanismo.

El Renacimiento había comenzado como un movimiento para hacer revivir el espíritu de la Grecia antigua, pero muy pronto se convirtió en un movimiento para transformar todos los aspectos de la sociedad, incluyendo la culturea, la estructura política, la economía y la religión. Fue una de las fuerzas principales que, junto con la Reforma, causó la caída de la cultura medieval y dio a luz la edad moderna. Puesto que el Renacimiento daba la mayor importancia a los deseos externos de la naturaleza humana, podría parecer que iba en contra de la providencia básica de Dios para restaurar el espíritu humano. No obstante, para restaurar el valor original de la humanidad, era necesario una fase de restauración del aspecto externo de la naturaleza humana. Pero todas las dimensiones del valor humano tienen que ser restauradas, y para que cada persona se perfeccione como un individuo único, debe integrar los aspectos internos con los aspectos externos de su ser. Dios, teniendo en cuenta esto, dio origen a la Reforma sobre el fundamento del Renacimiento.

B. La Reforma

La corrupción de la Iglesia Católica medieval fue en contra de la providencia de Dios para la Segunda Venida, y el abuso de la autoridad por parte de la Iglesia, junto con su excesivo ritualismo, llevó muchas personas a clamar por una reforma drástica. Como resultado de las cruzadas, del "cautiverio en Babilonia" (el exilio del papado en Avinón), del Gran Cisma, y del Renacimiento, el poder y la autoridad papales fueron grandemente disminuidos, y el grito por una reforma se hizo cada vez más militante. Mientras crecía la influencia del humanismo, la oposición a las medidas restrictivas de la Iglesia contra la libertad y el auto-gobierno de la gente comenzó a ganar terreno entre el pueblo.

En el siglo XIV, Juan Wyclif, un profesor de teología de la Universidad de Oxford en Inglaterra, tradujo la Biblia al inglés, insistiendo en que la norma por la cual la fe debe medirse no era el Papa ni los sacerdotes, sino la Biblia misma. Además, argumentaba que muchos de los ritos, las leyes y las tradiciones de la Iglesia no tenían ninguna base en la escritura. Otras personas criticaron la explotación de la gente por parte de la Iglesia y las actitudes mundanas de los sacerdotes, exigiendo una reforma. Pero ninguno de ellos tuvo éxito, y además, algunos fueron ejecutados.

En el año 1517, el Papa León X comenzó a vender indulgencias para levantar fondos para la construcción de la Basílica de San Pedro. La reacción contra esta práctica encendió la Reforma. Comenzando con Martin Lutero, un profesor de teología bíblica de la Universidad de Wittenberg en Alemania, este movimiento revolucionario se difundió a otros países, desarrollándose rápidamente en Alemania, en Francia y en Suiza, centrado en Lutero, Calvino y Zwinglio.

El conflicto que irrumpió con el movimiento protestante no fue solamente un conflicto religioso, sino que también se convirtió en una guerra internacional entre varios países, cada uno con su interés particular en el éxito o en el fracaso de la Reforma. El conflicto duró por más de cien años, hasta que la lucha entre las antiguas y las nuevas tradiciones religiosas se resolvió finalmente a través de la Guerra de los Treinta Años. Esta guerra, la cual tuvo lugar principalmente en Alemania, finalmente terminó en el año 1648 con el Tratado de Westfalia. Terminó con la victoria del protestantismo en el norte de Europa, y de esta manera la Reforma tuvo éxito.

 II. EL PERIODO DE CONFLICTO ENTRE LA RELIGION Y LAS FILOSOFIAS

El periodo de conflicto entre la religión y las filosofías duró algo más de ciento cuarenta años, desde el Tratado de Westfalia, en el año 1648, hasta el comienzo de la Revolución Francesa, en el año 1789. Influenciada por el Renacimiento y la Reforma, la sociedad humana entró plenamente en la búsqueda de la satisfacción de los deseos internos y externos de su naturaleza original. Pero debido a la libertad que tenía el pensamiento religioso y filosófico, no se podía evitar las divisiones dentro del cristianismo causadas por las doctrinas religiosas, ni los conflictos entre las filosofías.

La providencia de la restauración se caracteriza por la separación de los dos conceptos de la vida--el de tipo Caín y el de tipo Abel. En la consumación de la historia, este mismo principio de separación se aplicará de nuevo, y el mundo será dividido en facciones de tipo Caín y de tipo Abel. El mundo de tipo Caín es el mundo del comunismo ateo, y el mundo de tipo Abel es el mundo democrático que apoya la religión. Estos dos mundos pueden compararse, en el nivel mundial, a los "cabritos" y las "ovejas" de que habló Jesús en Mateo 25:32. Los dos mundos se basan en dos diferentes conceptos de la vida.

A. El concepto de la vida de tipo Caín

El concepto de la vida de tipo Caín nació de la búsqueda de la realización de los deseos externos de la naturaleza original humana. Este concepto de la vida trata de manera poco seria la fe en Dios y la dedicación religiosa, considerando todo en términos de la naturaleza y según el punto de vista de la filosofía del humanismo. Esta tendencia puede ser vista como una reacción contra el concepto medieval de la vida, según el cual el cuerpo humano y el mundo material eran generalmente vistos como inferiores. La gente medieval temía tanto a Dios y estaba tan sumisa a los líderes religiosos, que con frecuencia dejaba de lado la razón y el intelecto. Como una reacción contra esto, muchos comenzaron a considerar la naturaleza y la vida a la luz de la razón y de su propia experiencia directa, independientemente de las preconcepciones teológicas. Los racionalistas tales como Descartes, y los empiristas tales como Locke, abandonaron el concepto de Dios como la causa de todas las cosas, insistiendo en que la verdad puede ser conocida a través de la razón o la experiencia. El racionalismo tendió a dejar a un lado la historia y la tradición, valorando solamente la razón humana. El empirismo, en cambio, se centraba en los cinco sentidos, y argumentaba que el conocimiento se gana únicamente a través de la experiencia y la observación directa, libre de cualquier concepto a priori. Tanto el racionalismo como el empirismo llegaron a rechazar el misticismo, las visiones y las revelaciones. Cuanta más importancia daban estas dos filosofías al racionalismo y a las experiencias de los cinco sentidos, limitando su enfoque a la naturaleza y a los seres humanos, tanto más se separaban de Dios.

En el siglo XVIII, el concepto de la vida de tipo Caín siguió desenvolviéndose en el pensamiento de la Ilustración, la cual puede ser considerada como la segunda etapa del Renacimiento. La Ilustración valuaba todo esfuerzo humano desde la perspectiva de la razón y de su semejanza al orden de la naturaleza. Esto afectó a todos los aspectos de la vida, y su resultado fue la disgregración de muchas de las tradiciones existentes. Debido a que ellos daban importancia solamente a los aspectos racionales de la vida, los pensadores de la Ilustración rechazaron totalmente cualquier cosa que pareciera derivar de un proceso que no fuera racional, o que aparentara no estar conforme a la realidad. Como resultado, algunos pensadores pasaron más allá de considerarse independientes de Dios, y llegaron al extremo de negar a Dios.

Bajo la influencia del concepto de la vida de tipo Caín, nació la doctrina del deísmo. Los deístas preferían basar su teología en la razón, y excluían las revelaciónes y los milagros. Los deístas concibieron a Dios como un creador impersonal que no estaba involucrado en la historia, y creyeron que la humanidad podría derivar su moralidad de la naturaleza, sin la necesidad de una revelación de Dios. El hegelianismo de la izquierda (Strauss y Feuerbach), junto con la filosofía de los socialistas franceses, proveyeron el fundamento para la ideología comunista. Bajo la influencia de estas ideologías, Carlos Marx y Federico Engels desarrollaron su doctrina del materialismo dialéctico. El comunismo puede ser visto como una síntesis del ateismo y del materialismo, y es la última ideología de importancia que niega a Dios.

B. El concepto de la vida de tipo Abel

La transición de la sociedad medieval al mundo moderno, si la examinamos de una manera superficial, puede ser vista como un proceso de separar a la humanidad de Dios y de la religión. Esto se debe a la profunda huella en la sociedad que produjo la expresión por la gente medieval de los aspectos externos de la naturaleza original humana. No obstante, una observación cuidadosa nos llevará a entender que hay otro aspecto de gran importancia en la transición de la sociedad medieval a la sociedad moderna. La expresión por la gente medieval de los aspectos internos de la naturaleza original produjo el movimiento para revivir un concepto de la vida "hebraísta", el cual se maduró como la Reforma. A través de este movimiento, la filosofía y la religión desarrollaron un concepto de la vida vertical, el cual es el concepto de la vida de tipo Abel, y llevaron a la gente medieval a acercarse más a Dios.

En los siglos XVII y XVIII, surgieron nuevos movimientos, los cuales se interesaban en las experiencias místicas, la vida cristiana y la conducta moral. El mundo religioso, como el resto de la sociedad, había sido influenciado por el racionalismo, y necesitaba urgentemente un movimiento que enfatizara la pasión religiosa y la vida interior, en lugar de las doctrinas o las formalidades. Ejemplos de los movimientos que surgieron son el pietismo en Alemania, centrado en Spener; el metodismo, centrado en los hermanos Wesley, el cual hizo surgir un gran reavivamiento en Inglaterra; y el cuaquerismo, fundado por Jorge Fox. Todos ellos daban importancia a la fe basada en experiencias religiosas personales, y a los aspectos místicos o espirituales de la vida, los cuales no pueden ser explicados en términos puramente racionales; proponían un concepto de la vida basado en la relación con Dios.

En la esfera de la filosofía, los idealistas tales como Kant, Fichte, Schelling y Hegel, oponiéndose a los puntos de vista racionalistas y materialistas de la Ilustración, exponían conceptos de la vida que enfatizaban la espiritualidad y la moralidad--es decir, conceptos que eran básicamente de tipo Abel.

 III. EL PERIODO DE LA MADURACION DE LA ESTRUCTURA POLITICA, DE LA ECONOMIA Y DE LA IDEOLOGIA

Este tercer período duró ciento treinta años. Comenzó con la Revolución Francesa en el año 1789, continuó a través de la Revolución Industrial, y terminó con la culminación de la primera guerra mundial. Basados en los conceptos de la vida de tipo Caín y de tipo Abel que habían surgido antes de este período, comenzaron a formarse mundos separados de tipo Caín y de tipo Abel. El significado providencial de este período de ciento treinta años yace en el desarrollo de la estructura política, la economía y la ideología. El Mesías viene con la misión de transformar estos elementos en el mundo ideal como fue concebido originalmente por Dios.

A. El desarrollo de los sistemas políticos modernos

El poder político, que había sido descentralizado bajo los señores feudales durante la Edad Media, fue consolidado por los reyes para formar monarquías absolutas a mediados del siglo XVII. Entonces, a fines del siglo XVIII, el sistema de monarquía absoluta comenzó a ser transformado en democracias de tipo Caín y de tipo Abel, las cuales tenían sus orígenes en los conceptos de la vida de tipo Caín y de tipo Abel. Bajo la influencia de la Ilustración, la gente aspiraba a establecer ideales tales como la libertad, la igualdad, y la fraternidad como realidades en los asuntos humanos. En Francia, a través de luchas de naturaleza externa y brutal, fue establecida una democracia de tipo Caín. Las democracias de tipo Abel producidas por las revoluciones en Inglaterra, en los Estados Unidos y en otros países, basándose en un concepto de la vida de tipo Abel, tenían un carácter mucho más humano. El mundo comunista y el mundo democrático han surgido de estas dos tradiciones.

Como fue explicado en "Los Principios de la creación", la creación fue hecha según el modelo de la estructura del ser humano perfeccionado. El mundo ideal, consistiendo en personas perfeccionadas, también se habría asemejado a la estructura y función de un ser humano perfeccionado. Así como las células y los órganos de un cuerpo humano se mueven de acuerdo con las órdenes del cerebro, la gente y las organizaciones del mundo ideal trabajarían de acuerdo con la voluntad de Dios. Así como ninguna parte del cuerpo rechaza las órdenes del cerebro, un ser humano perfeccionado naturalmente seguiría la voluntad de Dios. Así como las órdenes del cerebro son transmitidas a todas las partes del cuerpo a través del sistema nervioso periférico, centrado en la médula espinal, las direcciones de Dios llegarían a la sociedad entera a través de los santos, centrados en el Mesías, quien viene como un Padre Verdadero.

En la sociedad ideal, la armonía entre las ramas legislativa, ejecutiva y judicial del gobierno corresponde a la armonía entre los tres órganos principales del cuerpo--los pulmones, el corazón y el estómago (y los sistemas respiratorio, circulatorio y digestivo, respectivamente). Así como estos tres órganos (y sistemas) del cuerpo humano trabajan armoniosamente de acuerdo con las órdenes del cerebro, en el mundo ideal las tres ramas principales del gobierno también trabajarían en armonía, porque operarían de acuerdo con el Mesías y con la voluntad de Dios.

Durante algún tiempo en el desarrollo de la estructura política de la Europa occidental, el rey controló todas las funciones del gobierno: legislativas, ejecutivas y judiciales. Pero después de la Revolución Francesa, estos tres poderes comenzaron a separarse. Externamente, por lo menos, el modelo de la estructura política ideal comenzó a realizarse. Esto significa que hoy en día, hay algunos sistemas políticos que externamente, por lo menos, se asemejan a la estructura de un cuerpo humano. No obstante, debido a que los líderes políticos no comprenden a Dios ni llevan a cabo la voluntad de Dios, el sistema no puede funcionar armoniosamente según el ideal original de la creación. El Mesías tiene que venir para enseñarnos la voluntad de Dios y para mostrarnos la manera de encarnarla en nosotros mismos.

B. La Revolución Industrial y la maduración de la economía

De acuerdo con "Los Principios de la creación", Dios bendijo a la humanidad para que tuviera dominio sobre la creación al perfeccionarse (Génesis 1:28), creando y disfrutando de un ambiente placentero. Dios, en Su providencia, ha inspirado el progreso de la ciencia y el desarrollo de la industria y del comercio, con el fin de mejorar el ambiente material. La gente, aunque está caída, tiene una habilidad creadora que Dios le dio. Usándola para desarrollar invenciones que producirán un ambiente ideal, debe crear una base para la sociedad ideal que el Mesías va a realizar. La Revolución Industrial, que comenzó en Inglaterra, ocurrió para crear esta base material para la sociedad ideal de Dios.

En la estructura económica de la sociedad ideal, la producción, la distribución y el consumo estarán bien armonizados bajo la voluntad de Dios. La producción se conformará con las necesidades de la gente, la distribución será equitativa y el consumo estará de acuerdo con el propósito para la totalidad. Actualmente, la ciencia y la economía están bastante avanzadas, pero en una gran parte del mundo, la producción no puede satisfacer la demanda, el consumo muchas veces no tiene conciencia del largo plazo ni de consideraciones éticas, y el daño causado por la injusticia de la distribución es muy serio. Solamente cuando la totalidad sea bien armonizada por el Mesías, de acuerdo con la voluntad de Dios, podrá establecerse una estructura económica ideal.

Después de la Revolución Industrial, la producción en serie exigía que muchos países en desarrollo, tales como Inglaterra, establecieran extensas colonias para expandir su mercado y sus fuentes de materia prima. La mayoría de los países en desarrollo eran naciones cristianas, y esta colonización por razones económicas proveyó el fundamento externo para la difusión de la verdad interna del Evangelio. La Revolución Industrial ha desempeñado un papel decisivo en el cumplimiento de la profecía de Jesús de que el Evangelio sería predicado en el mundo entero, en preparación para el Mesías (Mateo 24:14).

C. Las etapas de la revolución en la ideología y la religión, en la política y en la economía

Como fue tratado anteriormente, el movimiento antimedieval para revivir el helenismo y el humanismo, conocido como el Renacimiento, era una tendencia de tipo Caín. El Renacimiento evolucionó su naturaleza de tipo Caín hasta producir la Ilustración, la cual puede ser considerada como un "segundo Renacimiento". La llustración siguió desarrollando esta naturaleza de tipo Caín y originó la era del comunismo, el tercer y culminante "Renacimiento".

Satanás, conociendo el plan de Dios, siempre se mueve para realizar las cosas a su favor antes de que Dios pueda cumplir las Suyas. Lo que Satanás realiza es semejante en forma, pero no en contenido, a lo que la providencia de Dios logrará más tarde. Así, comenzando con el Renacimiento, había tres fases de la revolución de tipo Abel que siguieron a cada una de las tres fases de la revolución de tipo Caín, en los campos de la religión, la política y la economía.

En el campo de la religión, el primer movimiento de tipo Abel fue la Reforma, la cual comenzó con Lutero. Este movimiento siguió el Renacimiento. Durante y después de la Ilustración, ocurrió un segundo despertar religioso en medio de gran persecución, basado en Fox, Spener, Juan Wesley y Jonatán Edwards, el cual se expandió para llegar a ser una "segunda Reforma". Basándonos en el principio citado anteriormente de que el mal precede el bien, sabemos que una "tercera Reforma" debe seguir al "tercer Renacimiento", y el estado del cristianismo actual demuestra la necesidad urgente para tal reforma.

En el campo de la política, tres etapas de reforma han ocurrido. La sociedad feudal medieval se derrumbó bajo la influencia del primer Renacimiento y de la primera Reforma, mientras que las monarquías absolutas cayeron por la influencia del "segundo Renacimiento" (la Ilustración) y de la "segunda Reforma". Ahora, en el lado satánico, se ha formado una sociedad comunista a través de una revolución política que puede llamarse un "tercer Renacimiento". Ahora, es esencial que el mundo democrático, en el lado del cielo, subyugue al mundo comunista por medio de la ideología de la "tercera Reforma". Cuando ocurra eso, estos dos mundos serán unidos para crear el reino de los cielos en la tierra.

En el campo de la economía, notamos que la Revolución Industrial ha progresado a través de tres etapas. La primera fase de esta revolución fue el desarrollo de la energía generada a vapor. Inmediatamente después de eso, la segunda fase de la Revolución Industrial ocurrió basada en el desarrollo de la electricidad y el motor de combustión interna. Ahora se está realizando una tercera fase de la Revolución Industrial, basada en la energía atómica.

Ahora que estamos al final del período de preparación para la Segunda Venida, estas tres revoluciones están llegando a su madurez. Juntos, formarán una base sobre la cual el Mesías podrá venir para realizar la meta de Dios para la creación. En la providencia de Dios, la maduración de la religión y la ideologia existe para lograr el pleno perfeccionamiento de la naturaleza original humana, mientras que la maduración de la política y de la economía existe para desarrollar el ambiente para el mundo ideal.

 IV. LAS GUERRAS MUNDIALES

A. Las causas providenciales de las guerras mundiales

Las guerras ocurren como resultado de causas políticas, económicas e ideológicas. Además de tales causas externas, sin embargo, hay causas internas o providenciales, de acuerdo con los Principios de la restauración a través de la indemnización. La causa básica de las guerras mundiales es el conflicto entre la soberanía buena de Dios, quien está tratando de restaurar a la humanidad a Su lado, y la soberanía mala de Satanás, quien está tratando de preservar su dominio sobre la humanidad--un conflicto en medio del cual la humanidad se encuentra atrapado. Examinemos esto en más detalle.

En primer lugar, las guerras mundiales estallan debido a la última lucha de Satanás para preservar su soberanía, contra su adversario, Dios. Debido a la caída, la humanidad realizó un mundo fuera del Principio y ha servido a Satanás, en lugar de Dios, como su señor. Por eso, Dios ha obrado una providencia para restaurar Su mundo del Principio. Estableciendo un territorio de bondad dentro del mundo fuera del Principio, el cual está bajo el dominio de Satanás, Dios gradualmente expande Su territorio. Cristo, especialmente en la Segunda Venida, viene para acabar con el mundo de la soberanía del mal y para realizar el mundo de la soberanía del bien centrado en Dios. Por lo tanto, el tiempo de la Segunda Venida es la última oportunidad que Satanás tiene para salvaguardar su soberanía, y consecuentemente, su lucha se hace más desesperada y total. Las tres guerras mundiales son el resultado de esta última lucha de Satanás.

En segundo lugar, Satanás realizó un mundo basado en el modelo de las tres bendiciones, pero dejando de lado el Principio; entonces, para restaurar el mundo caído, de acuerdo con los Principios de la restauración a través de la indemnización, es necesario que la humanidad realice, en un nivel mundial, condiciones de indemnización para recibir las tres bendiciones de Dios. Aunque la humanidad cayó, Dios no podía impedir su realización de una imitación del mundo bendecido que Dios propuso originalmente, y la gente caída ha desarrollado un mundo fuera del Principio, centrado en Satanás y basado en imitaciones de las tres bendiciones de Dios. En este mundo fuera del Principio, la naturaleza individual está centrada en Satanás, la familia y la sociedad están centradas en Satanás, y el dominio del mundo creado está centrado en Satanás. Por lo tanto, para realizar en una escala mundial las condiciones de indemnización para recibir las tres bendiciones de Dios, es inevitable que la humanidad sea enfrentada con tres luchas mundiales, en las cuales el lado representando el Principio y al cielo tiene que ser victorioso sobre el lado satánico.

En tercer lugar, las guerras mundiales deben ocurrir para que el mundo realice la condición de haber superado las tres tentaciones de Satanás a Jesús. El curso de Jesús es el curso a través del cual todos los cristianos tienen que pasar. Por lo tanto, las tres tentaciones que Jesús enfrentó tienen que ser superadas por toda la humanidad en los niveles individual, familiar, nacional y mundial. En efecto, tres luchas mundiales tienen que ocurrir para que la humanidad, en el nivel mundial, pueda superar las tres tentaciones de Jesús.

En cuarto lugar, las guerras mundiales tienen que ocurrir para realizar, en el nivel mundial, las condiciones de indemnización para restaurar la soberanía celestial. Dios, obrando Su providencia de la restauración a través de la indemnización, ha causado la división del mundo caído en dos tipos: el de tipo Caín y el de tipo Abel. Los ataques por el lado satánico, de tipo Caín, contra el lado celestial, de tipo Abel, son una parte del proceso de la restauración. El lado celestial, de tipo Abel, establece el fundamento de bondad a través de sus sacrificios. Las últimas luchas tienen que ocurrir para restaurar a través de la indemnización, en el nivel mundial, el acto de Caín de haber matado a Abel. El mundo de Caín golpea al mundo de Abel primero, pero el resultado será que el mundo de Abel vencerá al mundo de Caín.

B. La primera guerra mundial

Durante la última etapa de preparación para la Segunda Venida, Dios llevó a cabo Su providencia dividiendo a la humanidad políticamente, económicamente e ideológicamente en dos mundos: el lado celestial (de tipo Abel), y el lado satánico (de tipo Caín). El lado celestial y el lado satánico son determinados según su dirección en relación con la providencia de Dios de la restauración. Algo o alguien es del lado celestial si toma la misma dirección que la de la providencia de Dios, o si actúa de acuerdo con aquella dirección, aun indirectamente. Si algo o alguien toma una posición contraria a la dirección de la providencia de Dios, aun indirectamente, es del lado satánico.

Todas las religiones que enseñan la bondad son del lado celestial. Sin embargo, cuando cierta religión impide el camino de otra religión que está más cerca de Dios, aquella religión es del lado satánico. Puesto que el cristianismo fue establecido como la religión central para realizar la meta de todas las demás religiones en la providencia de la restauración, es la que está más cerca de Dios.

En la primera guerra mundial, las principales naciones aliadas--Inglaterra, los Estados Unidos, Francia y Rusia-- eran naciones cristianas, y así pertenecían al lado celestial. Por el contrario, las dos naciones principales de los Poderes Centrales--Alemania y Austria-Hungría--no solamente apoyaron a Turquía, un país musulmán que estaba persiguiendo al cristianismo, sino que también eran países autoritarios. Por consiguiente, ellos pertenecían al lado satánico. El lado celestial fue atacado por el lado satánico, pero eventualmente logró la victoria final.

Con este fundamento de victoria, el lado celestial realizó, en el nivel mundial, la condición de indemnización de la etapa de formación para la restauración de las tres bendiciones de Dios. Desde el punto de vista de la superación de la primera tentación de Satanás a Jesús, se realizó la condición de indemnización para restaurar la primera bendición. En otras palabras, se realizó la condición de indemnización para restaurar la bendición del perfeccionamiento individual. Además, se estableció la etapa de formación del fundamento para restaurar la soberanía celestial. También, con la victoria del lado celestial en la primera guerra mundial, se estableció el fundamento sobre el cual el Mesías, como un ejemplo de un ser humano verdadero, podía nacer.

C. La segunda guerra mundial

La segunda guerra mundial fue la guerra en la cual el mundo democrático estableció el fundamento de victoria de la etapa de crecimiento, conquistando al totalitarismo fascista. En esta guerra, los Estados Unidos, Inglaterra y Francia, como naciones democráticas, representaban al lado de Dios. Alemania, Japón e Italia, como naciones totalitarias que se oponían al cristianismo, representaban al lado de Satanás.

Debido a la caída de tres seres--Adán, Eva y el arcángel --las bendiciones de Dios no fueron realizadas. La participación de tres seres--un ser de tipo Adán, un ser de tipo Eva y un ser de tipo arcángel--se hizo necesaria para restaurar las tres bendiciones. Las guerras, por medio de las cuales el mundo debe realizar la condición de indemnización para restaurar las bendiciones, deben ser una confrontación entre tres naciones representando a Adán, Eva y el arcángel en el lado de Dios, y tres naciones representando las mismas posiciones en el lado de Satanás. En la segunda guerra mundial, Adán, Eva y el arcángel en el lado de Dios, fueron representados por los Estados Unidos, Inglaterra y Francia, mientras que en el lado de Satanás, aquellas posiciones fueron representadas por Alemania, Japón e Italia.

¿Por qué la Unión Soviética, que era una nación del lado satánico, colaboró con el lado celestial durante la segunda guerra mundial? Cuando una estructura social o un sistema de gobierno se hace un obstáculo para que Dios realice Su providencia de la restauración, El trabaja para derribar o destruir aquel obstáculo. De igual manera, Satanás trabaja para derribar cualquier obstáculo en su camino para adelantarse a Dios y para alcanzar su propia meta final, la cual es la realización de un mundo fuera del Principio. A veces el obstáculo obstruye los esfuerzos tanto de Dios como de Satanás; en tal situación, tanto el lado celestial como el lado satánico se esfuerzan para destruirlo.

Como ya se mencionó, el lado de Caín y el lado de Abel trabajaron juntos para destruir la sociedad feudal medieval. Ambos lados también trabajaron para derribar la sociedad monárquica. De igual modo, durante la segunda guerra mundial, cuando el totalitarismo fascista se hizo un obstáculo para el lado celestial, tanto como para el lado satánico, ambos lados trabajaron para destruirlo. Dios permitió que la Unión Soviética colaborase con las naciones del lado celestial para derribar a las otras naciones totalitarias, aunque esto significó el establecimiento del mundo comunista.

La segunda guerra mundial terminó con la victoria de las naciones del lado celestial. A través de esta victoria, se realizó la condición mundial de indemnización de la etapa de crecimiento para la restauración de las tres bendiciones de Dios. Desde el punto de vista de la superación de las tentaciones de Satanás a Jesús, se realizó la condición de indemnización para restaurar, en el nivel mundial, la segunda bendición de Dios, la cual es la multiplicación de hijos de bondad. Como resultado, después de la guerra, la obra para la Segunda Venida siguió adelante hacia una etapa en que se promovió el desarrollo espiritual y religioso. Además, se estableció el fundamento de la etapa de crecimiento para restaurar la soberanía celestial.

D. La tercera guerra mundial

Dios originalmente propuso completar la providencia de la restauración en la familia de Adán, a través de Caín y Abel. Sin embargo, Su trabajo para separar el bien del mal fracasó cuando Caín mató a Abel. Desde aquel tiempo, Dios ha estado trabajando continuamente para separar el bien del mal, expandiendo Su trabajo desde el nivel familiar hasta el de tribu, y entonces hasta los niveles nacional y mundial. En la consumación de la historia humana, tanto el lado celestial como el lado satánico ha llegado a obrar en el nivel mundial. Ahora, los dos mundos de la democracia y del comunismo coexisten, pero después de la tercera lucha mundial, estos dos mundos serán unidos. Desde el punto de vista de la providencia de Dios, la tercera guerra mundial inevitablemente tiene que ocurrir. No obstante, hay dos maneras en que puede llevarse a cabo esta guerra.

Primero, el mundo satánico podría ser subyugado por medio de una lucha totalmente interna, a través de la ideología. Dios no desea el juicio ni la destrucción de la humanidad (Ezequiel 33:14-16), sino su salvación. Por eso, El desea inducir a Satanás a que se someta ideológicamente, y con el mínimo sacrificio externo. Si esto fracasa, será inevitable que el lado satánico ataque al lado celestial, y entonces el lado celestial tendrá que derrotar al lado satánico por la fuerza. La manera en que la tercera guerra mundial tendrá lugar dependerá de la manera en que estos dos mundos, los cuales son responsables de los últimos días, lleven a cabo su labor.

Comoquiera que sea el modo de luchar, debe de existir un fundamento ideológico a través del cual la humanidad pueda ser guiada al mundo ideal. Aunque la sumisión del mundo satánico sea ganada a través de una lucha externa, con armas, el mundo ideal podrá restaurarse solamente a través de una ideología de una dimensión elevada, una que toda la gente pueda seguir voluntariamente y con alegría.

La ideología es la fuerza motriz que establecerá el mundo ideal de la familia de la humanidad. Así, la ideología que se necesita en los últimos días debe ser una de amor verdadero, la cual pueda derrumbar las barreras entre las tribus y las naciones y resolver los problemas serios entre las razas y las culturas. Además, esta ideología debe poder dar esperanza y convicción a la humanidad acerca de la realización del mundo ideal. También debe ser una ideología que pueda traer inspiración espiritual, efectuar un cambio en el carácter de la humanidad, y dar a la juventud un punto de vista positivo respecto a la vida. Debe poner al descubierto completamente la falsedad de las otras ideologías, especialmente la de la ideología comunista, o el marxismo-leninismo, la cual es la culminación de todos los conceptos de la vida de tipo Caín.

Si la tercera guerra mundial termina en la victoria del lado celestial, la condición de indemnizacidn para la restauración de las tres bendiciones de Dios habrá sido realizada. El lado celestial habrá superado, en el nivel mundial, la tercera tentación de Satanás a Jesús, también estableciendo, a través de la indemnización, el fundamento completo para la restauración de la soberanía de Dios.

Si esto ocurre, la obra de Cristo en la Segunda Venida nos llevará al mundo ideal de la soberanía de Dios en la tierra, y el dominio de la humanidad sobre la creación será completamente restaurado. El resultado será el mundo ideal que Dios concibió originalmente en el tiempo de la creación, el cual El ha estado tratando de restaurar con esmero a través del largo periodo de la historia humana desde la caída. Este mundo ideal es el mundo en que la humanidad y el cosmos entero sirven a Dios y, unidos, se armonizan con El. Tal mundo se llama el mundo ideal de la ideología cósmica.

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