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CAPITULO DOS

LA CAÍDA

 Cada persona tiene una mente original, la cual busca la bondad y repele el mal. Pero somos empujados inconscientemente por una fuerza del mal para cometer actos contrarios a los deseos de nuestra mente original. En el cristianismo, el ser que controla esta fuerza del mal es conocido como Satanás. Este capítulo, "La caída", esclarece la identidad de Satanás y el origen del mal.

 I. LA RAÍZ DEL PECADO

A. El árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal

Basándose en el libro del Génesis de la Biblia, los cristianos tradicionalmente han mantenido una creencia algo indefinida sobre el pecado original y la raíz del pecado y del mal. Han creído que la caída ocurrió debido a que los primeros antepasados humanos comieron un fruto--el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal (para ser más breve, en adelante se referirá a ésto como "el fruto del bien y del mal"). ¿Es el fruto del bien y del mal un fruto literal, o simbólico, como lo son muchos otros términos en la Biblia? Según el Principio, es simbólico.

¿Cómo podría un Dios de amor, el padre de la humanidad, hacer un fruto tan atractivo, dejándolo en un lugar donde podría ser comido por sus hijos y hacerles caer (Génesis 3:6)? Jesús dijo en Mateo 15:11:

"No es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre..."

Entonces, ¿cómo es que algo comestible podría causar la caída de la humanidad? Es también inconcebible que el Dios del amor creara este fruto para poner a prueba a sus hijos-- sin misericordia, finalmente causándoles a morir--sólo para ver si obedecerían o no a Su palabra. El hecho de que ellos comieron el fruto, a pesar de que Dios les había dicho que morirían, indica que el fruto debe representar algo tan estimulante, que su deseo por ello fue aun más grande que su deseo de vivir.

Para poder determinar lo que simboliza el fruto del bien debemos saber lo que es el árbol de la ciencia del bien y del mal. Pero el árbol de la ciencia del bien y del mal se menciona sólo unas pocas veces en la Biblia, y así para determinar lo que simboliza, primero estudiaremos el árbol de la vida, el cual, según la Biblia , estaba junto a este árbol de la ciencia del bien y del mal en el jardín del Edén (Génesis 2:9, 2:17, y 3:3). El árbol de la vida es mencionado en numerosos otros lugares por toda la Biblia.

1. El árbol de la vida

El árbol de la vida es la esperanza más fundamental de la humanidad. Proverbios 13:12 dice:

Esperanza prolongada enferma el corazón; árbol de vida es el deseo cumplido.

También, el Apocalipsis 22:14 dice:

Dichosos los que laven sus vestiduras [de pecado y mal], así podrán disponer del árbol de la Vida y entrarán por las puertas en la Ciudad.

Estos pasajes demuestran que al alcanzar el árbol de la vida, la gente caída llega a la felicidad. Entonces, ¿Qué es este árbol de la vida, el cual le dio tanta esperanza a los israelitas de la edad del Antiguo Testamento, y a los cristianos de la edad del Nuevo Testamento?

Si se le pregunta a la gente caída cuál es la esencia de la felicidad y la esperanza, cada persona daría una respuesta diferente. Una contestaría que es el poder, y otra que es la riqueza o el conocimiento. Pero cada persona también retiene su naturaleza original profundamente dentro de sí misma, y así anhela lo que fue deseado originalmente antes de la caída, pero que fue perdido.

Hemos visto que el árbol de la vida ha sido la esperanza común de la gente de fe por toda la historia de la humanidad. Si la esperanza más profunda de la gente de fe ha sido el árbol de la vida, entonces la esperanza de Adán antes de la caída también debería haber sido el árbol de la vida. El Génesis 3:22-24 muestra que Adán deseaba alcanzar este árbol de la vida, pero por su pecado no le fue permitido, y así, el árbol de la vida ha permanecido como la esperanza fundamental de la humanidad caída.

¿Cuál fue este árbol de la vida, la esperanza del Adán quien estaba creciendo, antes de perfeccionarse? ¿Habría deseado Adán, como su esperanza básica, la posesiones materiales, el poder, o cualquier cosa externa? Adán debería haber sido el señor del cosmos y el gobernante de todas las cosas, no habría habido ningún motivo para desear más posesiones materiales ni más poder. El deseo profundo de Adán antes de perfeccionarse habría sido el alcanzamiento de su propia perfección. En otras palabras, su deseo habría sido el de llegar a ser un hombre de carácter perfeccionado--uno que ha realizado la meta de la creación. Por lo tanto, el árbol de la vida simboliza al hombre quien ha realizado la meta de la creación.

Si Adán no hubiera caído y si hubiera alcanzado la meta de la creación, entonces se habría hecho el árbol de la vida y habría establecido el reino de los cielos en la tierra, el cual es el jardín de los árboles de la vida. No obstante, Adán cayó, y Dios impidió su camino hacia el árbol de la vida con una llama de espada vibrante (Génesis 3:24).

Puesto que Adán abandonó la meta de la creación, se convirtió en un falso árbol de la vida y dio origen a descendientes que eran falsos árboles de la vida , estableciendo así un jardín de falsos árboles de la vida, en lugar de un jardín de verdaderos árboles de la vida. Por lo tanto, para establecer el reino de los cielos en la tierra, que es el jardín de los verdaderos árboles de la vida, un verdadero árbol de la vida tiene que aparecer en el mundo caído, e injertar en sí mismo a toda la humanidad. Sabiendo que el árbol de la vida representaba al Adán perfeccionado, pero que Adán no lo alcanzó, podemos entender entonces que el árbol de la vida mencionado más adelante en el Antiguo Testamento (Proverbios 13:12) representa a Jesús (I Corintios 15:45), y que el árbol de la vida en el libro del Apocalipsis en el Nuevo Testamento (Apocalipsis 22:14) representa al Mesías que vuelve. Además, podemos entender por qué el objetivo de la providencia de la salvación es la restauración del árbol de la vida--lo que fue perdido en el jardín del Edén (Génesis 2 :9)--y por qué el libro del Apocalipsis implica que el árbol de la vida es la meta de la salvación (Apocalipsis 22:14).

2. El árbol de la ciencia del bien y del mal

En el jardín del Edén, Dios creó a Adán, y a Eva para ser su esposa. Si en el medio del jardín había un árbol para simbolizar al hombre, ¿no sería probable que hubiera también un árbol para simbolizar a la mujer? Sí, y este árbol es el árbol de la ciencia del bien y del mal, que estaba junto al árbol de la vida (Cénesis 2:9, 2:17, 3:3).

En la Biblia, Jesús a veces es representado simbólicamente como una vid (Juan 15:5) o como un árbol de olivo (Romanos 11:17). De igual manera, Adán y Eva son representados como dos árboles, y este hecho provee una clave al secreto de la caída. La referencia a los dos árboles en medio del jardín del Edén no significa la existencia de dos árboles literales, en el centro geográfico de un jardín literal; más bien significa la existencia de las dos personas, Adán y Eva, quienes eran el centro y el núcleo del ideal de Dios para la creación, el cual debe realizarse a través de la humanidad.

Ahora que sabemos que el árbol de la ciencia del bien y del mal representa a la mujer, Eva, debemos entonces concluir que el fruto de este árbol está, de alguna manera, relacionado con Eva. Sin embargo, para poder entender claramente lo que representa el fruto, debemos determinar primero la identidad de la serpiente.

B. La identidad de la serpiente

En el tercer capítulo del Génesis, la Biblia indica que fue una serpiente quien tentó a Eva a pecar. Sin embargo, la serpiente a que se refiere allí no puede ser una serpiente en el sentido literal, sino que debe ser un símbolo, por motivos que se explican más adelante.

En este capítulo del Génesis también, vemos que la "serpiente" habló con la mujer y sabía que Dios había prohibido que Adán y Eva comieran del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal. Para poder hablar la "serpiente" con los seres humanos y saber lo que Dios les había instruido, la "serpiente" debería haber sido un ser espiritual. El Apocalipsis 12:9 dice:

Y fue arrojado el gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él.

Este pasaje indica que la "serpiente antigua" es el Diablo. Esta "serpiente antigua" es la misma "serpiente" que tentó a Eva. Puesto que el Apocalipsis 12:9 dice que la "serpiente" fue arrojada del cielo, sabemos que la "serpiente" estaba en el cielo antes de ser arrojada, y por lo tanto debería haber sido un ser espiritual.

Hemos aprendido que la "serpiente" es Satanás (Apoc. 12:9), pero para saber quién es Satanás, tenemos que descubrir la identidad del ser espiritual que estaba en el cielo antes de pecar. Sabemos que no había ningún ser en el Edén que no fuera creado por Dios, que Dios crea solamente lo bueno, y que ningún ser bueno podría cometer un pecado después de perfeccionarse. Por estas tres razones, puede argumentarse que la " serpiente ", que estaba originalmente en el Edén antes de ser arrojada del cielo, debería haber sido originalmente un ser que Dios creó con la naturaleza de bondad, y un ser que todavía no se había perfeccionado.

Algunos se imaginan que este ser espiritual, simbolizado como una serpiente, fue un ser que existía aun antes de la creación, y cuya intención era el mal, contraria a la de Dios. Pero, con la excepción de la gente caída, todo en el cosmos existe según un solo orden perfecto; por eso, no podría haber habido una fuente del mal desde el comienzo que fuera contraria a Dios. Si hubiese habido originalmente dos fuerzas opuestas en el universo, sus propósitos contradictorios habrían causado la destrucción del universo.

Así, la única conclusión a que se puede llegar es que este ser espirítual fue creado originalmente para el propósito de la bondad, pero más tarde, mientras que estaba en el proceso de crecer, cayó y llegó a ser Satanás. Este ser podía conversar con los seres humanos; conocía la voluntad de Dios; vivía originalmente en el cielo; tenía la habilidad de tentar a los seres humanos; y este ser, después de caer y hacerse Satanás, todavía podía, trascendiendo el tiempo y el espacio, influir la mente y el espíritu de la humanidad, induciéndola a llevar su vida hacia el mal. ¿Cuál tipo de ser podría hacer todo esto? Ningún ser sino un ángel está dotado de tales habilidades.

Si uno se pregunta si los ángeles pueden cometer pecado, encuentra que la respuesta bíblica a esta pregunta es muy clara. Al leer II Pedro 2:4, que dice:

Pues si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que, precipitándolos en los abismos tenebrosos del Tártaro, los entregó para ser custodiados hasta el Juicio

uno puede ver claramente que los ángeles pueden pecar, y pecan. El Apocalipsis 12:7-9 se refiere al Dragón y "sus ángeles", indicando que la "Serpiente" fue en realidad un líder de los ángeles, o un arcángel. Así, podemos entender que la "Serpiente" era un ángel.

C. El pecado del ángel y el pecado del primer hombre y la primera mujer

¿Cuál fue el pecado de este ángel? Judas 6-7 dice:

[Y] además que a los ángeles, que no mantuvieron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los tiene guardados con ligaduras eternas bajo tinieblas para el juicio del gran Día. Y lo mismo Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, que como ellos fornicaron y se fueron tras una carne diferente, padeciendo la pena de un fuego eterno, sirven de ejemplo.

El pecado que el ángel cometió (en el jardín) fue el pecado de la fornicación. Pero la fornicación necesita un copartícipe para cometerse. ¿Quién podría haber sido? La Biblia nos habla solamente de tres seres que pecaron en el jardín del Edén--la serpiente, y Adán y Eva.

¿Cuál fue el pecado del primer hombre y la primera mujer? En el Génesis 3:7, leemos que después de ser tentados por la serpiente y de cometer el pecado, los primeros antepasados sintieron vergüenza de su desnudez y cubrieron las partes bajas de sus cuerpos. Antes de su caída, Adán y Eva habían estado desnudos sin sentir vergüenza (Génesis 2:25). Luego, cuando leemos que ellos cubrieron las partes bajas, o sexuales, de sus cuerpos con hojas de higo después de pecar, debemos preguntarnos si ellos no cometieron también el pecado de la fornicación.

Es propio de la naturaleza de la gente caída ocultar sus faltas y sus males; entonces, si el fruto del bien y del mal hubiera sido un fruto literal, Adán y Eva, después de tomar el fruto con sus manos, y de comerlo con sus bocas, deberían haberse tapado las manos o las bocas. Pero encontramos que ellos se cubrieron las partes sexuales, y no las manos ni las bocas. Job 31:33 dice: "¿He disimulado mis culpas a los hombres, ocultando en mi seno mi pecado... ?" Las palabras de Job se refieren a la tendencia de la gente caída de ocultar sus pecados. Sabiendo que Adán y Eva ocultaron sus partes sexuales, podemos llegar a la conclusión que su pecado implicó el uso de sus partes sexuales.

En el jardín del Edén, el único pecado posible que el primer hombre y la primera mujer podrían cometer a riesgo de sus propias vidas, sería un pecado relacionado con el amor. Adán y Eva deberían haber crecido como hermano y hermana y, después de perfeccionarse, habrían llegado a ser el primer esposo y la primera esposa. Creando la familia de Dios, ellos habrían realizado la meta de la creación, y habrían establecido el reino de los cielos en la tierra. Como los antepasados verdaderos de la humanidad, ellos habrían dado origen a incontables generaciones de hijos e hijas de Dios. Pero Adán y Eva abandonaron a Dios, su padre verdadero, y se hicieron uno con un padre falso, Satanás. Así, todos sus descendientes, para volver a Dios, tienen la necesidad de un salvador que les rescate de la ley del pecado y que haga posible su adopción en el linaje de Dios. Esta es la esperanza de toda la humanidad caída. Gálatas 4:4,5 dice:

. . .al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibiéramos la filiación adoptiva.

El hecho de que estamos esperando la adopción en el linaje de Dios indica que no somos del linaje de Dios. Jesús demuestra claramente en Juan 8:44: "Vosotros sois de vuestro padre el diablo...", que, como gente caída, no somos descendientes de Dios, sino del Demonio. En Mateo 3:7 y en Mateo 23:33, respectivamente, Juan el Bautista y Jesús llamaron a la gente una "raza de víboras"--en otras palabras, descendientes de serpientes--un claro indicio de que la gente caída descendió de Satanás. De esto, se puede entender que la gente caída pertenece al linaje de Satanás, y no al de Dios. Como resultado del pecado de la fornicación que Eva cometió con el arcángel, todos los seres humanos han nacido como "hijos" de Satanás.

D. El fruto de bien y del mal y la raíz del pecado

Los árboles se reproducen por su fruto (que lleva las semillas), y los seres humanos se reproducen por las relaciónes sexuales. El "fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal" es una expresión utilizada en la Biblia para simbolizar el amor sexual.

Cuando comemos algo, lo hacemos una parte de nuestra carne y sangre. La Biblia dice que Eva comió del fruto que Satanás le persuadió a que comiera, y que entonces Eva dio este mismo "fruto" a Adán. Este fruto fue el "fruto del mal", el cual simboliza la fornicación. El hecho de que Eva le dio a Adán este fruto, y que él lo comió, significa que Eva causó la caída de Adán a través del mismo acto de amor ilícito que ella aprendió del arcángel. De este modo, Adán y Eva llegaron a encarnar el mal, en vez de la bondad, a través de su relación de sangre con el arcángel.

La raíz del pecado no es la acción de los primeros antepasados humanos de comer un fruto literal, sino el establecimiento de una relación de sangre a través de la fornicación con el arcángel, quien fue simbolizado como una serpiente. A través de esta relación de sangre, el pecado original es comunicado de generación a generación.

Basándonos en este entendimiento del pecado original, podemos entender por qué los israelitas iniciaron el rito de la circuncisión como un requisito para la gente elegida de Dios. Eso fue para restituir el abuso de las partes sexuales a través del cual la humanidad se hizo descendiente de Satanás .

Todas las religiones que intentan eliminar el pecado han señalado y tratado el adulterio como uno de los pecados más graves. Aunque la civilización se ha desarrollado, y las condiciones sociales y económicas se han mejorado a tal punto que podemos disfrutar de una vida más estable, nadie puede detener el aumento de la promiscuidad sexual y de la degradación moral. Podemos librarnos de todos los demás pecados a través de mejoramientos sociales, educacionales o económicos, pero para librarnos del pecado original, hay que renacer en el linaje de Dios a través del Mesías.

Satanás pudo descomponer el orden apropiado del amor humano, porque los primeros antepasados se hicieron esposo y esposa sin el permiso o la bendición de Dios, uniéndose con Satanás como su padre falso. Sus hijos nacieron como hijos de pecado y no de Dios, estableciendo un mundo sin fe, de mal, y de guerra. Como consecuencia, Satanás ha estado libre de dominar a la humanidad según su propia voluntad (Juan 3:44).

A pesar del hecho de que Dios creó a la humanidad y al cosmos, El nunca ha podido estar en la posición central en ninguno de los asuntos mundiales, ni ha podido gobernar a la humanidad en la manera en que El desea. El papel de protagonista fue adjudicado a Satanás, y Satanás falsamente ha desempeñado el papel de señor. Por esta razón, se refiere a Satanás como "el Príncipe de este mundo" (Juan 12:31) y "el dios de este mundo" (II Corintios 4:4).

 II. LOS MOTIVOS Y EL PROCESO DE LA CAIDA

A. La creación de los ángeles

¿Con qué motivo, y por cuál proceso cayeron Adán y Eva y el arcángel en el jardín del Edén?

Dios, en el comienzo, creó a los ángeles como espíritus servidores y para ayudarle a El y a sus hijos en la administración del mundo (Hebreos 1:14). Creó a los seres humanos como Sus hijos, destinándoles a tener dominio sobre la creación y sobre los ángeles. La razón por la cual hoy generalmente se considera a los ángeles más altos que los seres humanos, es que a través de la caída, la humanidad se volvió tan corrupta (Jeremías 17:9) que llegó a ocupar una posición más baja que las cosas de la creación, incluso a los ángeles.

I Corintios 6:3 nos dice claramente que hemos de juzgar a los ángeles, y muchos espiritualistas ven que hay ángeles rodeando y protegiendo a los fieles en el paraíso. La humanidad está destinada a juzgar a los ángeles, y ellos de proteger a la humanidad, porque ésta fue creada originalmente con un valor más grande que el de los ángeles.

B. La caída espiritual y la caída física

1. La caída espiritual

Lucifer (Isaías 14:12) estaba en la posición de arcángel o un líder de los ángeles, y así era el canal para el amor de Dios hacia el mundo angélico. Parecía como si él solo estuviera en la posición de recibir el amor de Dios. Pero Adán y Eva fueron creados como hijos de Dios, y Dios les amaba mucho más que a Lucifer, quien fue creado como un sirviente. De ninguna manera recibía Lucifer, en realidad, menos amor de Dios después de la creación de Adán y Eva, que el que recibía antes de la creación de ellos. Sin embargo, Lucifer sintió una disminución en la cantidad del amor que él estaba recibiendo, porque vio que Dios les daba a Adán y Eva más amor que a él. A causa de este sentimiento, Lucifer trató de aumentar el amor que estaba recibiendo, aproximándose más y más a Adán y Eva.

Sabemos que el amor de Dios es la fuente de la vida y la belleza. Eva, quien recibía mucho amor de Dios durante su crecimiento, era muy hermosa espiritualmente. Lucifer, aproximándose más y más a Eva, estaba fuertemente estimulado por un impulso de amor hacia ella. Eva, estando todavía sin perfeccionarse espiritualmente en el amor de Dios, era vulnerable a la tentación de Lucifer. Juntos, el arcángel y Eva cometieron el pecado de la fornicación. Esto fue la caída espiritual.

Uno podría preguntar cómo es posible que pueda haber una relación sexual entre un ángel y un ser humano. Esta pregunta surge solamente porque, debido a la caída, nuestra percepción espiritual cayó a un estado muy bajo. Los capítulos 18 y 19 del Génesis nos dan solamente uno de los numerosos ejemplos en la Biblia de los contactos directos entre seres humanos y ángeles, registrando que algunos ángeles visitaron a Abraham y a Lot, y comieron con ellos.

2. La caída física

Cuando Eva y el arcángel se unieron (a través de sus cuerpos espirituales, como ya fue explicado), Eva sintió una sensación de temor, la cual procedió de su conciencia culpable. Además, ella obtuvo el conocimiento de que el esposo destinado para ella era Adán, y no el arcángel.

Eva quería restaurar su relación con Dios y deshacerse del temor derivado de la caída espiritual con el arcángel. Pensando que Adán era su única esperanza para retornar a Dios, y que ella podría retornar a Dios uniéndose con Adán, quien estaba destinado a ser su esposo, Eva sedujo a Adán. Esto fue la caída física.

Como fue explicado en "Los Principios de la creación", Adán y Eva deberían realizar las tres bendiciones. Logrando esto, ellos finalmente habrían llegado a ser esposo y esposa. En otras palabras, la meta de la creación era la perfección individual, y luego la creación de un matrimonio eterno, centrado en Dios. Pero ellos, centrados en Satanás, actuaron como esposo y esposa en un tiempo prematuro, y su relación resultó en la caída y no en la realización del ideal de Dios. Uniéndose con Eva, Adán heredó los elementos malos que Eva había recibido de Lucifer. Estos elementos malos llegaron a transmitirse a sus descendientes de una generación a otra.

Si los primeros antepasados no hubieran comido del fruto del bien y del mal antes de madurarse, en cambio perfeccionándose como el hijo y la hija de Dios, entonces, bendecidos por Dios, se habrían hecho esposo y esposa centrados en el amor de Dios, y habrían producido hijos con naturaleza de bondad, así realizando la meta de la creación. Luego, después que Eva realizara la meta de la creación, su amor habría sido un fruto de bondad y ella habría sido un árbol de bondad. Pero antes de perfeccionarse, Eva cometió el pecado de la fornicación con el arcángel y se hizo una persona caída. Además, causó la caída de Adán, creando así la primera de las familias caídas, a través de la cual Dios no pudo obrar. Por lo tanto, Eva caída se hizo un árbol del conocimiento del mal, y su amor fue el fruto de este árbol.

Inmediatamente antes de la caída, Eva tenía dos posibilidades: la de llegar a ser un árbol de bondad, si realizara la meta de la creación, o la de hacerse un árbol del mal, si cayera. Así, ella fue simbolizada como el árbol de la ciencia del bien y del mal. También, antes de la caída, el amor de Eva era capaz de producir dos tipos de fruto: un fruto de bondad, si ella realizara la meta de la creación, o un fruto del mal, si ella cayera. Así, su amor fue simbolizado como un fruto del bien y del mal.

Según "Los Principios de la creación", Dios realizaría la meta de la creación a través del amor, y así, el amor es la fuente de la alegría, la vida y la felicidad. Pero los primeros antepasados desobedecieron las reglas del cielo y cayeron, y el amor mismo fue corrompido. Satanás, en lugar de Dios, ha dominado a la humanidad y la ha hecho sufrir. También, Satanás, quien corrompió el amor, es el instigador detrás de la destrucción de la familia ideal.

 III. COMO FUE POSIBLE LA CAIDA DE LA HUMANIDAD

A. La fuerza del amor y la fuerza del Principio

La humanidad fue creada para crecer hacia la perfección, motivada interiormente a vivir según el Principio durante el período de crecimiento (el período del dominio indirecto) por la fuerza misma del Principio. Esta fuerza no puede descarriarnos de la vía del Principio, ni hacernos caer. Pero antes de perfeccionarnos, podemos ser descarriados de la vía si somos atraídos por una fuerza más fuerte que la del Principio, el cual dirige nuestro crecimiento. La única fuerza que es más fuerte que el Principio es la fuerza del amor. Entonces, mientras que estamos todavía imperfectos, y antes de experimentar el amor perfecto del dominio directo de Dios, es posible que caigamos a través de un "amor" fuera del Principio--un amor dirigido hacia un propósito diferente del de Dios.

¿Por qué hizo Dios la fuerza del amor más fuerte que la fuerza del Principio? El amor es el motivo y el propósito de Dios para crear al mundo, y por lo tanto, el amor es el aspecto más precioso de todas las cosas. Para la creación, el amor es la fuente de la vida, la felicidad y la alegría. Dios creó todas las cosas de acuerdo con el Principio o con leyes. Pero deseando como Su meta final un dominio del amor, hizo el amor la fuerza más poderosa.

B. El propósito del mandamiento y su período de tiempo necesario

Debido a que la fuerza del amor es más poderosa que la fuerza del Principio, siempre existe la posibilidad de que durante nuestro periodo de crecimiento, podamos caer a través de un "amor" fuera del Principio. Una vez que la fuerza de un "amor" fuera del Principio entra en juego durante el periodo de nuestra imperfección, cuando todavía no estamos en el dominio directo del amor de Dios, podemos caer. ¿Hay algo que pueda impedir esto? Dios les dio al primer hombre y a la primera mujer el mandamiento de "no comer del fruto del bien y del mal". Si los primeros antepasados humanos hubieran observado fielmente este mandamiento, no habrían establecido ninguna base recíproca con el arcángel. Por consiguiente, la fuerza del "amor" fuera del Principio no habría llegado a existir. Pero ellos no mantuvieron su fe en Dios y no observaron el mandamiento, sino que establecieron una base recíproca y una relación de dar y recibir con el arcángel, y la fuerza del "amor" ilícito les hizo desviarse de la vía del Principio.

¿Cuánto tiempo habría sido necesario que los primeros antepasados observasen el mandamiento de "no comer", el cual es la condición de fe que Dios les dio? Una vez que Adán y Eva se hubieran perfeccionado y establecido el amor horizontal como esposo y esposa centrados en Dios, no habría habido ninguna fuerza que podría romper aquel amor, porque el amor creado entre ellos habría sido un amor absoluto. Después de haberse perfeccionado, nunca habrían podido caer. La fuerza del amor del arcángel, de un nivel más bajo, nunca podría violar el amor entre un esposo perfeccionado y una esposa perfeccionada. En efecto, el mandamiento de Dios de "no comer" les fue necesario a Adán y Eva solamente mientras estaban creciendo hacia la perfección.

 IV. LOS RESULTADOS DE LA CAIDA

A. Satanás y la gente caída

¿Cuáles fueron los resultados de la caída de Adán, Eva y el arcángel, la cual fue tanto espiritual como física? Comparemos los resultados de la caída con lo que habría ocurrido si Adán y Eva, en vez de caer, hubieran realizado las tres bendiciones.

Si Adán y Eva no hubieran caído, y si hubieran logrado el perfeccionamiento de sus carácteres individuales, encarnando el amor vertical de Dios, ellos habrían creado un matrimonio que manifestaría el amor horizontal de Dios, y habrían dado a luz hijos con naturaleza de bondad. Habrían establecido el fundamento de cuatro posiciones, a través del cual ellos habrían podido experimentar el dominio directo del amor de Dios. Pero siguiendo un "amor" fuera del Principio iniciado por el arcángel, ellos cayeron y se hicieron la encarnación del pecado. Dios, quien es el señor del Principio, fue excluido. Se estableció un seudofundamento de cuatro posiciones, centrado en el "amor" falso de Satanás, quien ha desempeñado falsamente el papel del señor. Por esta razón, la Biblia dice que, como gente caída, somos "hijos" de Satanás (Juan 8:44), y que él es el "dios de este mundo" (II Corintios 4:4) y "el Príncipe de este mundo" (Juan 12:31).

Originalmente los seres humanos deberían haber tenido dominio sobre los ángeles y sobre el resto de la creación. Sin embargo, Satanás invirtió esto, llegando a dominar a la humanidad y al cosmos. Por eso, como dice Romanos 8:19:

. . . la ansiosa espera de la creación desea vivamente la revelación de los hijos de Dios.

Por causa de la caída de la humanidad, todas las cosas están clamando la liberación del dominio de Satanás y la experimentación, por fin, del dominio de personas verdaderas.

B. Las acciones de Satanás en el mundo caído

¿Cómo controla Satanás al mundo caído? Aun Satanás, quien es el gobernador de este mundo, sólo puede ejercer acciones satánicas cuando existe un objeto con quien él tenga una base recíproca. Los objetos de Satanás son los espíritus malignos que viven en el mundo espiritual; los objetos de ellos son los espíritus de las personas en la tierra; y, por supuesto, los objetos que responden a los espíritus de estas personas en la tierra son sus propios cuerpos físicos. En efecto, el poder de Satanás se manifiesta en las personas viviendo en la tierra a través de la influencia de los espíritus malignos en el mundo espiritual.

Puesto que Satanás es un ser espiritual, puede trascender el tiempo y el espacio, manifestándose en la sociedad humana siempre cuando tenga una base recíproca. Lucas 22:3, el cual dice que Satanás entró en Judas Iscariote, significa que por medio de establecer una base recíproca y por medio de tener una relación de dar y recibir con Satanás, Judas se hizo el instrumento de él. La restauración del reino de los cielos sobre la tierra significa la realización de un mundo en que Satanás no puede actuar de ninguna manera. Para hacer esto, cada persona tiene que romper completamente su relación con Satanás y restaurar una relación de dar y recibir sólo con Dios.

C. El bien y el mal según el punto de vista de propósito

Si Adán y Eva se hubieran hecho las encarnaciones de bondad, estableciendo el fundamento de cuatro posiciones con un amor centrado en Dios, ellos habrían realizado un mundo de bondad. Pero relacionándose por medio de un amor que estaba dirigido hacia una meta aparte de la de Dios, ellos se hicieron encarnaciones del mal, y así establecieron un seudofundamento de cuatro posiciones centrado en Satanás y un mundo de maldad.

En la primera etapa de su desarrollo, las acciones buenas y malas se asemejan, pero a medida que se mueven a realizar sus metas opuestas, sus carácteres fundamentalmente distintos se manifiestan. No es posible discernir entre el bien y el mal solamente según el tipo de acción o los resultados mismos, sino que hay que determinar si el motivo, la dirección y el propósito llevan hacia la voluntad de Dios o hacia la de Satanás.

D. El pecado

El pecado es un acto o un pensamiento que viola la ley celestial, creando una condición a través de la cual uno establece una base recíproca con Satanás y entra en una relación de dar y recibir con él, directa o indirectamente. En el mundo ideal que Dios concibió originalmente, no podría existir el pecado; no podría haber ningún acto pecaminoso en el dominio del amor de Dios, porque Satanás no podría existir allí. Pero Adán y Eva formaron una base recíproca con Satanás y pecaron. El resultado de esto es que todos sus descendientes viven en un mundo fuera del Principio y cometen pecados a través de su asociación directa o indirecta con Satanás.

Los cuatro tipos del pecado son: el pecado original, el pecado hereditario, el pecado colectivo y el pecado personal. El pecado original es el pecado derivado de la caída espiritual y física del primer hombre y la primera mujer. Es la raíz de todo pecado. El pecado hereditario es el que uno hereda de sus antepasados a través del linaje de sangre (como se menciona en los Diez Mandamientos [Exodo20:5]). Podemos comparar este tipo de pecado con el tronco de un árbol. El pecado colectivo, a diferencia de los pecados hereditarios o propios, es el pecado del cual toda la humanidad es responsable. Podemos citar un ejemplo en la crucifixión de Jesús. La falta de fe hacia Jesús de Juan el Bautista, de los jefes, de los sacerdotes y de los escribas, fue la causa de su crucifixión. Aunque un grupo relativamente pequeño de gente fue directamente responsable de la crucifixión, el cristianismo en particular, y la humanidad entera, han tenido que cargar con la responsabilidad de aquel pecado, y como resultado han sufrido enormemente. El pecado colectivo es como las ramas de un árbol. El pecado personal es el cometido por cada individuo. Tales pecados son como las hojas de un árbol.

Todos los pecados tienen su origen en el pecado original, el cual es la raíz de todo pecado. Así, sin limpiarse del pecado original, nadie puede purificarse de los otros tipos de pecado.

E. La naturaleza caída

Los ángeles, tanto como el primer hombre y la primera mujer. fueron creados con el propósito de la bondad, y deberían haber tenido solamente la naturaleza original de que fueron dotados en su creación. Antes de la caída, y antes del perfeccionamiento del primer hombre y de la primera mujer, la posición relativa del arcángel dentro del orden entero de la creación todavía no estaba completamente clara. Adán y Eva, estando todavía en su periodo de crecimiento, no se habían perfeccionado plenamente conforme a su naturaleza original. El arcángel y Eva, y luego Eva caída y Adán, tuvieron relaciones de amor ilícitas antes de perfeccionarse.

En el momento de la caída, la naturaleza original fue repentinamente cambiada hacia una dirección opuesta y equivocada, y esta "naturaleza original" mal dirigida se hizo la naturaleza caída. Esta naturaleza caída fue transmitida del arcángel a Eva, de Eva caída a Adán, y de Adán y Eva caídos a todos sus descendientes. El origen de la naturaleza caída fue esta " naturaleza original" mal dirigida, la cual es la naturaleza fundamental que da origen a todas las manifestaciones de la naturaleza caída entre la gente caída. En el Principio, esta naturaleza fundamental se llama la naturaleza caída original.

El motivo básico de la naturaleza caída original surgió del sentimiento del arcángel de una disminución del amor de Dios que él recibió después de la creación de Adán y Eva. Este sentimiento de una disminución de amor fue una consecuencia inevitable para el arcángel, porque él, en su naturaleza original, fue dotado de deseo y sabiduría. Sin embargo, no era inevitable que cayese el arcángel debido al deseo de que había sido dotado. Cuando Adán y Eva se hubieran perfeccionado como señores de la creación, el sentimiento del arcángel de una disminución de amor habría desaparecido. Aun en el período de la inmadurez de la humanidad, cuando el arcángel sintió una disminución del amor de Dios, si hubiese mantenido su dirección original, anhelando el amor de Dios y centrándose solamente en El, el arcángel no habría podido caer. Pero el sentimiento de rechazo experimentado por el arcángel causó una alteración de su dirección, llevándole a centrarse en sí mismo. Creció en el arcángel un sentimiento fuerte de celos hacia Adán. Cuando Eva sintió compasión hacia los sentimientos y el punto de vista del arcángel, ella formó una base reciproca con el arcángel, la cual por fin les condujo a una relación ilícita y caída.

Podemos separar la naturaleza caída original en cuatro aspectos principales. Primero, la motivación de la caída del arcángel estaba en su fracaso en considerar a Adán desde el punto de vista de Dios, y en su fracaso en amar a Adán como Dios le amó. En lugar de esto, él tomó su propia dirección y tuvo celos de Adán. Podemos citar un ejemplo de cómo este aspecto de la naturaleza caída se manifiesta en la sociedad humana. Muchas veces los alumnos sienten celos de un preferido del profesor, en lugar de amarlo como lo hace el profesor. Esta reacción por parte de los alumnos tiene su origen en la naturaleza caída original.

El segundo aspecto principal de la naturaleza caída es la tendencia de abandonar la posición propia. El deseo excesivo del arcángel de recibir más amor de Dios y de disfrutar de la misma posición de amor en la sociedad humana como tenía en el reino angélico, le llevó a abandonar su posición y a caer. En la sociedad humana caída, a veces hay individuos quienes realizan acciones que están fuera de los limites de su posición y autoridad, para satisfacer un deseo malo o egoísta. Esto es una manifestación de la naturaleza caída original.

El tercer aspecto principal de la naturaleza caída es la tendencia de invertir el orden del dominio. El ángel debería haber estado bajo el dominio de la humanidad; sin embargo, él dominó a Eva, invirtiendo el orden correcto. Eva debería haber estado bajo el dominio de Adán; no obstante, ella dominó a él. Estas inversiones del dominio condujeron a la caída. Todos los desórdenes en el mundo caído tienen su origen en este aspecto de la naturaleza caída original.

El cuarto aspecto principal es la tendencia de multiplicar, o transmitir, deseos malos y acciones pecaminosas. Eva tomó del arcángel la voluntad mala de "comer del fruto del bien y del mal" también como la acción pecaminosa del arcángel de desobedecer a Dios, haciéndolas su propia voluntad y decisión, y multiplicando así la voluntad y las acciones del arcángel. Entonces, la voluntad mala y la desobediencia a Dios fueron multiplicadas en Adán, y de esta manera se efectuó la caída. Si Eva no hubiera seducido a Adán, así multiplicando su pecado. Adán no habría caído, y la restauración de Eva sola habría sido relativamente fácil. El hecho de que, en el mundo caído, el mal es transferido y multiplicado más rápidamente que la bondad, es una manifestación de este aspecto de la naturaleza caída original.


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