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Las Tres Etapas del Juicio

Reverendo Sun Myung Moon



Es nuestro deber, como hombres caídos, pasar por las tres etapas del juicio: el juicio de las palabras, el juicio de la personalidad y el juicio del amor o del corazón.

EL JUICIO DE LAS PALABRAS

Durante toda la historia, la humanidad ha estado a la búsqueda de la verdad, de palabras de verdad. La verdad es la medida según la cual pueden resolverse todos los problemas de la humanidad. Sabemos que el hombre de algún modo cayó en el comienzo, y caer significa caer bajo el dominio de Satán. Por lo tanto, para regresar a la posición original, tenemos que desatar nuestro lazo con Satán. Para la gente caída no hay ningún otro mensaje con tanta esperanza y tan deseable como el mensaje de restauración a la posición del hombre antes de la caída. Ser restaurados es, en otro sentido, ser liberados de la esclavitud de Satán, y éste es el evangelio de los evangelios para los hombres caídos.

Entonces, ¿qué es el juicio? El juicio es la medida de todas nuestras acciones según el modelo original. Si nuestros actos no están de acuerdo con la ley o la medida original, debemos ser juzgados o castigados. En cualquier gobierno hay un partido gobernante y el partido opositor, y un equilibrio de poder entre ambos. Si se establece que se debe reformar una ley, las dos partes tienen que estar de acuerdo. En el universo están Dios y Satán. Entre los dos están los hombres y las mujeres; algunos están más del lado de Dios y otros más del lado de Satán. En las cuestiones mundanas nosotros también tenemos cierto standard de juicio. Si comparamos algo con esa medida y está por encima del standard, lo llamamos exitoso, por ejemplo, mientras que si está por debajo del standard, lo llamamos fracaso. Si es un fracaso total, ni siquiera se lo puede comparar midiéndolo, no es posible el juicio. Ni Dios ni Satán pueden reclamar ese fracaso total.

En el curso de restauración debe haber una ley modelo. Si la van a encontrar en la Biblia, ¿cuál sería? Por ejemplo, en cualquier montaña hay cumbres y valles. Centrados en una cumbre, hay dos lados: Dios está del lado derecho, mientras que Satán está del otro lado. Hay una diferencia entre las cumbres altas y las cumbres bajas. Durante toda la historia, cuando examinamos las trayectorias que recorrieron nuestros antepasados, el proceso consistió en algo así como subir una cumbre, luego bajar, luego volver a ganar cierta altura. De esa manera la humanidad del pasado ha estado casi siempre escalando. Hay muchas cumbres de distintas alturas. Aquellos que pertenecieron a la Era del Antiguo Testamento empezaban a escalar y en las cumbres decidían si estaban del lado de Dios o de Satán. Luego volvían a caminar para alcanzar otra cumbre de una altura más elevada. Cada alpinista comienza al pie de la cumbre y pasa lo que han logrado los alpinistas que lo siguen. El Mesías es la persona que espera en la cumbre más alta, y aquellos que alcancen la cima serán bienvenidos y alabados. Pero el Mesías mismo debe saber que camino han tenido que andar.

Jesús es el fruto de la verdad, del Logos de Dios. El ha alcanzado la cima más alta en el sentido espiritual. Jesús dijo que el Antiguo Testamento estaba dando testimonio de él, que cada cosa y cada palabra de Dios tenía su cumplimiento en él (Mt 5:17, Jn 5:39-40). Y dijo en otra ocasión: "Yo soy el camino, la verdad, la vida" (Jn 14:6). El camino es la verdad y la verdad es el camino y la vida. La verdad es algo que Dios exalta, mientras que Satán la envidia. La verdad pertenece a Dios. Dios debe amar la ley que El ha establecido y la va a amar por toda la eternidad. Entonces, ¿cuál debe ser la misión de la verdad? La misión de la verdad es guiar a la gente por su camino. El Principio de la Restauración debe conectar todos los caminos andados por los santos de la Era del Nuevo Testamento con los santos de la Era del Antiguo Testamento, todo hasta el presente. Nosotros vamos a enderezar este camino en zigzag para poder mostrarle a la gente el modelo para alcanzar la cumbre más alta. El camino más corto es en línea recta, es la vertiente principal y el camino definitivo. Eso es lo que significa la palabra "principio". ¿Qué clase de principio es este? ¿Qué es el Principio Divino?

El Principio Divino es la medida o la dirección (la guía) que los llevará a lo largo del sendero para llegar a Dios y a la posición original del hombre antes de la caída. Sin atravesar ese camino, los hombres caídos no pueden alcanzar la posición original. Esa es la medida, la ley, la dirección fundamental. La humanidad se ha alejado de Dios por un camino enredado, y debemos regresar por el mismo camino, pero lo vamos a enderezar. Supónganse que tienen una cuerda o un hilo enredado, con muchos nudos. Si simplemente usan su fuerza y tiran de las puntas,¿se van a deshacer los nudos? No. Si gastan horas de su tiempo, ¿sólo eso solucionará el problema? El tiempo y la energía derrochados a ciegas, los esfuerzos dispersos, no lograrían nada. Asimismo, si cuando rezan a Dios lo hacen ciegamente, pidiéndole que les dé algo o que los ayude, El nunca podrá ayudarlos. Debe haber un modelo o regla al que ajustarse.

Supóngase que hay un hombre muy bueno, pero es ciego. Si él no sabe cómo usar la espada ¿Dios le daría una? Corre el peligro de empuñar la hoja en lugar del pomo. Dios no se la daría. Y si lo hiciera, sería un Dios ciego. Todo debe ajustarse a sus reglas. El Principio Divino es la medida según la cual Dios puede liberar al hombre caído. El los librará a palabras verdaderas, a la verdad. Los liberará de la oscuridad para llevarlos a la luz, donde podrán ver la relación entre Dios y ustedes con precisión.

En América andan todos los días en auto, y cuando están apurados quieren ir rápido. Pero cuando van a máxima velocidad hay peligro. Si quieren ir velozmente sin peligro tienen que tener mucha práctica previa. Al llevar el volante, ¿hay flexibilidad? ¿Pueden moverlo a su antojo? No, no tienen una pulgada de libertad en eso. Las ruedas del auto deben ser bien redondas, porque si están torcidas va a ser peligroso manejar. Si las cuatro ruedas tuvieran voluntad propia y alguna no quisiera doblar cuando tiene que hacerlo, ¿que pasaría? La cantidad de aire que hay dentro de cada rueda debe ser igual o no se moverán correctamente. Si quieren ir a máxima velocidad significa que las ruedas tendrán que hacer muchas revoluciones. Yo sé que a ustedes les debe disgustar repetir las cosas, las mismas viejas cosas, pero cuando quieren que un diamante siga brillando tienen que lustrarlo. Si quieren mantener limpio este cuarto, ¿lo van a limpiar una vez, dos veces o más veces por día? Lo mismo se aplica tratándose de aprender el Principio. Deben aprender bien la verdad, cada cosa.

¿Se han detenido alguna vez a pensar cuántas veces en su vida van a hablar con la gente acerca de la verdad? Cuando comen, la comida se hace más deliciosa si la mastican bien. ¿Si la mastican una o dos veces después la tragan, pueden conocer el verdadero sabor de la comida? Con una cosa de valor, tienen que practicar repetidamente y tratar de conocer su sabor, y les dará más y más. Por lo tanto, la repetición no fatiga; deben saber bien la verdad. El primer nivel de juicio es el juicio de las palabras. Si no pasan ese nivel no pueden ser liberados de su esclavitud.

EL JUICIO DE LA PERSONALIDAD

El segundo es el juicio de la personalidad. Por mucho que se esfuercen por caminar rápido por un camino, si están yendo en la dirección equivocada van a tener que volver. ¿Dónde está Satán al acecho? Siempre está cerca de la ruta principal, del camino verdadero. Y se lanza al ataque sin aviso porque quiere golpearlos y evitar que sigan por el camino correcto. Así que deben evitar que los frene en su camino. Por mucha práctica que ustedes tengan y por muy bien equipados que estén, si Satán los ataca por el camino eso es el fin. Deben tener una técnica para evitar que Satán los detenga. Deben tener la personalidad necesaria para vencer la tentación satánica. Tienen que ser más capaces y más fuertes que Satán en todos los sentidos. Deben estar alerta para ver donde acecha Satán. ¿Se han detenido alguna vez a pensar en eso? Satán está en todos lados, y ustedes son vulnerables a sus ataques. Deben saber como localizarlo y encontrarlo. Cuando sean lo suficientemente fuertes como para que Satán no los tiente y caigan en sus manos podrán vencerlo; pero deben saber que Satán espera el momento en que están más deprimidos, en la situación más difícil. Ese es el momento en que Satán viene a ahorcarlos.

Cuando luchan en el campo de batalla, el enemigo espera al acecho. Lo más probable es que los ataque durante la noche, cuando no lo esperan. Vendrán espías, pero si ustedes tienen los ojos bien abiertos, escaparán con rapidez. Cuando están tranquilos o dormitando, o cuando están desesperados o deshechos, ese es el momento del ataque satánico. Por ejemplo, un día están frustrados y se dicen a ustedes mismos: "Oh, he trabajado un año en el equipo de recaudar fondos, ¿puedo seguir así? Ese es el momento en que Satán los va a atacar. Satán dirá: "Eres mi presa en este momento", y todo lo que hayan hecho hasta entonces se habrá perdido. Y no sería necesario que atacara uno de los satanes fuertes (malos espíritus), sino que el más pequeño y débil podría apretar sus gargantas y estarían espiritualmente muertos. ¿No es verdad eso? Cuando están desesperados, frustrados, deben recordar que ese es el momento en que el Satán más débil puede atacarlos. Cuando no están testificando, cuando están con esa clase de espíritu es cuando son más vulnerables a la invasión satánica. Cuando extrañan a su amado o amada, ese es el momento en que Satán ataca. Esos son los ganchos de los cuales Satán puede atraparlos. Cuando están adormecidos y descuidados, ese es el momento en que Satán vendrá a golpearlos. Cuando no pueden evitar sentirse cansados y frustrados, traten de ir a algún lugar alejado de la mirada de los demás. Mediten, recen allí durante tres días, y después de hacer eso, mirarán a sus hermanos y hermanas que trabajan duro y pensarán: "¿Qué soy yo?" Pensarán con tristeza: "¿Dios puede amarme? Debo trabajar". Su conciencia les hablará. Entonces se elevarán con una vitalidad nueva. Recen arrepentidos y sientan nuevamente ganas de salir a trabajar. Eso es lo mejor.

Muchas veces, cuando estaba prisionero en Corea del Norte, tuve que aparecer esposado ante el juez; y en mi camino de la prisión al tribunal, en la calle, a veces me encontraba con miembros de la iglesia. Entonces agitaba mis manos saludándolos con júbilo. Y cuando agitaba mis manos, las esposas sonaban, todavía resuena ese ruido en mis oídos.

Juré entonces que no moriría antes de cumplir mi misión. Yo mostraría mi determinación y no pararía jamás antes que llegara el día. Sería lo suficientemente fuerte como para soportar cualquier dificultad. Y cuando me liberaran, trabajaría aún con más celo. Yo pensaba que incluso la prisión era mi curso de entrenamiento, y que después podría trabajar con más fuerza para Dios. Cuando piensan en aquella vida en la prisión, nunca se imaginen las prisiones de este país. Esa prisión estaba muy por debajo del nivel de estas, era una miseria inimaginable, casi como la vida de un animal. Si yo tuviera que describirla no me entenderían. Teníamos un puñado de arroz, casi podrido, cada día. Carecíamos de arroz bueno, o de comida. Cuando iban a comer muchos prisioneros morían; y otros estaban tan ansiosos por obtener arroz que incluso lo sacaban de las bocas de los hombres que morían. En esos momentos yo me decía: "aún si las dificultades se duplicarán y triplicarán, nunca fallaría". Aún en la prisión comunista trabajé tan duro que tuvieron que darme un premio por mi logro.

Yo lo siento por ustedes. Ustedes están en lo mejor de sus vidas. Quieren ir a bailar con la persona que aman, quieren disfrutar de la vida en el sentido mundano. Este mundo está lleno de cosas buenas para ustedes. Pero ustedes han despertado al hecho de que alguien tiene que hacer este trabajo, no sólo yo. Este mundo está yendo hacia la destrucción y algún poder debe pararlo. La tierra entera está cubierta de guerra y desgracias, y ustedes están viviendo en esta tierra. Y junto con la tierra, ustedes saben que van a la destrucción. Los frívolos (aquellos que no saben lo que está pasando) pueden parecer felices. Aquellos que saben que el mundo se está derrumbando no pueden hacer nada, pero quieren pararlo. Algunas personas son indiferentes. ¿Pero ustedes van a pararse a un costado a mirar el fin del mundo? ¿No querrían hacer algo al respecto, aunque tuvieran que morir o ser asesinados por hacerlo? Puede haber muchos desastres, decenas, cientos de miles; pero si ustedes no están preparados para morir por esa causa, no pueden vivir para salvar al mundo.

Si ustedes están listos para morir antes que otros, si tienen esa actitud, no morirán y podrán salvar al mundo. Pero si son como los discípulos de Jesús, quienes lo negaron a la hora de su muerte, ustedes caerán y el mundo entero quedará sin salvación. ¿Van a ser como los discípulos de Jesús? Los discípulos de Jesús tenían miedo de Satán y estaban sobrecogidos por el poder satánico. Satán tomó a los doce discípulos, los que habían servido a Jesús durante toda su vida. Entonces, ¿qué le pasó a Jesús? Las manos de Satán vinieron sobre él; pero sufrió una muerte física, no una muerte espiritual. Si el espíritu no está muerto, si tienen el mismo celo y ardor en el momento de su muerte, entonces hay una manera de salvarse y resucitar de nuevo.

Si tienen que morir y mueren de una manera valiente, sin dejar vergüenza a sus descendientes, tendrán la oportunidad de resucitar a través de ellos. Jesús fue atacado por manos satánicas, pero no lo venció Satán. Dios, que es más temible que Satán, estaba del lado de la justicia. Se han detenido alguna vez a pensar: ¿Cuánto tiempo puedo trabajar? ¿Habrá un tiempo en el que estaré completamente frustrado? Ser baleados a muerte es algo simple, ¿pero soportarían ser torturados espiritualmente, viendo que Satán les corta cada miembro, brazos y piernas?

Si están resueltos a vivir por la causa y morir por la causa, ya están resucitando. Están trascendiendo la vida y la muerte. En ese caso ustedes están del lado de Dios y Dios está del lado de ustedes, porque Dios es también el ser que trasciende la vida y la muerte. Dios es nuestro amigo y nuestro compañero de trabajo. Aquellos que tienen a Dios como compañero de trabajo deben ser valientes. Dios no es sólo su amigo, sino su Padre. Ustedes van a ser la encarnación de Dios. Dios pertenece al universo entero, a toda la humanidad. El mandó muchos santos y profetas a trabajar para la gran causa, y la gente los mató y los martirizó. Eso significa que cortaron las manos y brazos y todos los miembros de Dios, y El ha estado soportando el dolor durante todo el camino. Pero aún está exento de invasión satánica; está sano y entero y todopoderoso. ¿No estarían orgullosos y se pararían con la misma firmeza con que El se para? Entonces, con esa cualidad, ¿dirían que están cansados después de un año, después de cinco años, diez años, veinte años? ¿Estarán cansados de hacer este trabajo? ¿Cuándo estarán exhaustos? ¿Nunca? En una palabra, deben pensar que han nacido para esta vida y éste es su destino.

No pueden evitar ir por ese camino. Por lo tanto, su actitud debe ser diferente. Deben acostumbrase a comer humildemente, a vestir ropas pobres, a refugiarse en carpas y a la intemperie, deben conocer el gusto de disfrutar de sus vidas de esta manera. Yo empecé mi trabajo cuando ustedes todavía no habían nacido. Yo a su edad había hecho mucho, pero pensaba que había una tremenda cantidad de trabajo que debía hacer durante mi vida. Lo sabía. Nunca estuve orgulloso de haber hecho lo que había hecho. Siempre estuve ansioso por hacer más y más. Viví dé prisa cada momento. ¿Y parezco frustrado? ¿Parezco cansado? No estoy cansado. Cuanto más avanzo, más fuerzas acumulo.

La gente piensa: "Si vivo de esta manera o de aquella, seré feliz". Pensamos que somos felices porque estamos viviendo cierto tipo de vida. Entonces, ¿quién establece la medida? La definición de felicidad, ¿puede ser correcta? Ustedes deben decir: "Yo no establecí esa medida de felicidad, así que eso no tiene nada que ver conmigo. Tengo que crear un nuevo modelo o definición de felicidad". Si definen la felicidad como comer humildemente, vestir harapos, refugiarse en un lugar humilde, ese será su standard de felicidad por el momento. Las personas cuya definición de felicidad es así nunca fracasarán en la vida, y al final podrán gozar de la felicidad más grande.

Una vida más larga en la tierra no les promete felicidad. Aunque su vida sea corta, si han trabajado mucho y Dios los reconoce, al entrar al otro mundo les darán la bienvenida y disfrutarán allí de una vida floreciente y gloriosa. Por lo tanto, en esta vida, lo importante es cuánto trabajan y qué frutos producen. Deben trabajar aún a riesgo de su vida. Si hacen eso, estén seguros de que alcanzarán la victoria. Si ustedes mueren sin tener éxito en su misión, Dios lo lamentará porque El sabe que han estado trabajando a riesgo de su vida. Dios, estando en la posición de Padre y sabiendo que su hijo va a morir pronto, ¿no querría darle algo para ayudarlo de alguna manera? Si ustedes tienen esa actitud, Dios estará ansioso y dispuesto a ayudarlos. Si están lo suficientemente seguros de poder llevar a cabo cien cosas, pero sólo están calificados para hacer treinta, Dios estará ansioso de hacer las setenta que faltan por ustedes. Si ustedes están haciendo esto por su padre, ¿él no estará listo para ayudarlos? Nuestro Padre, por amor, es de alguna manera débil ante su hijos. Por amor El está dispuesto a hacer cualquier cosa que le pidan.

Entonces, ¿cuál es el juicio de la personalidad? Si están bien equipados y son la encarnación de la palabra de Dios, ustedes serán intocables por una invasión satánica. Satán los atacará en el nivel individual, familiar, nacional y mundial. Si son atacados en el nivel individual, nacional, y familiar, y no caen, pueden avanzar rápidamente. Si están siempre alerta, siempre avanzando, cuando Satán los golpee, en el momento en que su mano se levante, ustedes se lanzarán hacia adelante aún con mayor velocidad. Y así Satán tendrá que rendirse. Tendrá que retirarse y dejarlos. El dirá: "Por mucho que trate no puedo vencer a esta persona". ¿Ustedes son así? ¿O al menos querrían ser así? Y si quieren ser así, ¿pueden lograrlo sin moverse? Deben tratar con fuerza. Satán va a usar con ustedes los mismos métodos astutos que usó con nuestros antepasados, santos y mártires. Ahora está atacándolos con un poder así, pero ustedes deben ser más poderosos y más sabios que él. Entonces él se rendirá y los dejará. Después de atravesar todas estas dificultades, cuando alcancen la meta, Dios los va a encontrar allí y les dirá: "Ahora he encontrado a uno que se parece a mi. Has atravesado todas las pruebas y estás aquí intacto. Como victorioso, te pareces a mi y eres mi hijo". De esa manera pasarán el juicio de la personalidad. Ese es el ideal. Dios hizo todo bien, desde el comienzo hasta el presente. Si ustedes se asemejan a Dios seguirán con los triunfos y alcanzarán la meta para rendir gloria a Dios.

Ustedes deben tener una personalidad tal que nunca puedan ser presas de tentación satánica. Antes de la muerte, frente a la muerte, Jesús extendió sus brazos y dijo: "Mátame", y en ese momento no lo mataron, sino que resucitó espiritualmente. Si están determinados a perder su vida por Dios, ningún Satán les arrancará; tienen vida eterna. ¿Ustedes son así? Si no son así, Dios no puede bendecirlos. Y si lo hace, Satán les arrancará la bendición. Pero si están completamente determinados a enfrentarse a la muerte sin miedo, Dios los bendecirá y Satán no podrá quitarles nada. Esa es la manera de ganar el juicio de la personalidad. Venzan todas las tentaciones que vengan de Satán y vayan hasta el nivel donde Dios puede bendecirlos. Así fue con Jesús.

EL JUICIO DEL AMOR

El tercer juicio es el del amor o del corazón. ¿Alguna vez han amado a una persona en el sentido verdadero? Sin esa clase de amor no pueden estar orgullosos ante Dios, ante el pasado, el presente y el futuro. Ustedes mismos tienen que haber amado en ese grado.

El término "amar" significa amar a otra persona en la posición de objeto. El amor empieza sólo cuando tienen a alguien como objeto. ¿Cuál es el standard verdadero de amor? Hay muchas clases de amor en el mundo: amor de amigos, amor de esposos, amor entre padres e hijos. La cuestión del amor a menudo trae una discusión a la familia. La esposa piensa que su esposo la ama menos que antes, y esa es la semilla de una discusión por parte de ella. También por parte del esposo, él piensa que ella no se entrega lo suficiente, y está hambriento de una dedicación completa de su parte. ¿Por qué es así? Es porque el amor tiene que ser sin reservas. Si somos egocéntricos, aunque sea un poquito, no podemos decir que nuestro amor es total. Deben negarse por completo a sí mismos. Si una partícula de ustedes queda, su amor no es íntegro. El amor debe ser así. Por lo tanto, si se encuentran centrados en ustedes mismos deben sacudir esa partícula de ustedes.

Qué maravilloso debe ser el amor si es así de puro. Por lo tanto, al amor debe acompañar a la verdadera abnegación. Y esa abnegación debe ser un sacrificio voluntario. Con esta perfección de amor pueden vencer en el nivel individual, familiar, nacional y mundial. Debo preguntarles otra vez: ¿Alguna vez han amado a una persona con esa clase de amor? Si no, no están calificados para recibir el amor de Dios ni pueden soñar con recibirlo. Antes de esperar tener el amor de Dios, deben practicar el amor a los demás hasta ese grado. Deben anhelar no solo a su amado o amada con un amor así, sino a cada hijo perdido de Dios. Hasta que estén cansados de llorar, hasta que sus piernas estén fatigadas, hasta que se agote toda su energía buscando a esa persona, y su vida se multiplicará en esa persona. Deben plantar su alma en esa persona y su corazón se multiplicará. Deben amar a la gente con esa clase de amor. ¿Alguna vez han amado a Dios con esa clase de amor? Sin ese tipo de experiencia no pueden llamarse a ustedes mismos seres humanos.

En ese caso deben ser muy humildes y decir a Dios: "No estoy calificado para tu amor. Por favor, no te acerques a mi. Yo no soy puro". Si son egocéntricos en el amor, querrán el amor de Dios para ustedes solos, y querrán poseer el amor de otros. Serán ladrones de amor. Para amar en el sentido verdadero, deben purificar su amor. Como dijo Jesús, si sus ojos son ocasión de pecado, si usan sus narices, sus bocas, orejas o labios para el amor impuro, deben sentir deseos de quitárselos o cortarlos. Deben saber que no están calificados para amar ni siquiera a la persona más indigna de ser amada. Es algo muy serio.

Y me pondré aún más serio, y ustedes tendrán que llorar. Cuando pienso en Dios realmente, me siento apenado por El. El Dios sano, perfecto, absoluto, siempre tuvo que mirar un mundo lleno de gente espiritualmente desfigurada, imposibilitada y tullida de corazón. El está dispuesto a derramar un amor puro y hermoso sobre nosotros, pero nosotros no estamos preparados para recibir ese tipo de amor. Pero El está dispuesto a dar más y más. Por eso es un ser del cual hay que compadecerse. El tiene un amor tan puro a los hombres; está dispuesto a salvar a la humanidad a pesar del sufrimiento y las desilusiones. El deseo más grande de Dios durante toda la historia ha sido encontrar a un hombre, el Mesías, localizar a su hijo verdadero. Ha habido multitudes deseosas de recibir el amor de Dios, pero no ha habido nadie pronto para amar a Dios, excepto el Mesías. Nuestro Padre Celestial ha sido traicionado aún por muchos santos que envió al mundo, y por individuos, familias y naciones, por toda la humanidad por el mundo entero. Su corazón está dolorido y roto a pedazos. Nosotros debemos volverlo a la felicidad. Nunca debemos cesar de trabajar hasta volverlo dichoso y feliz.

Yo le diría que no se preocupe por nada. Yo estoy en su lugar para trabajar por El hasta que la última persona vuelva a su lado. Siento que soy responsable por la suma de todas las traiciones a Dios de la humanidad, y de todos los fracasos de santos del pasado. Por lo tanto, tengo que devolver gloria a Dios, para despejar su amargura, su dolor y su desilusión.

Durante toda la historia humana Dios ha estado sembrando su amor en los corazones humanos, en el nivel individual, familiar, nacional y mundial. Dios nunca ha podido ver madurar esos tipos de amor, pero nosotros vamos a hacer que maduren, y al cosecharlos, vamos a devolverle a Dios todo lo que El ha sembrado. Deben despertar al hecho de que ustedes son el fruto de la historia. Cuando Dios los coseche con sus manos, junto al resto de la humanidad, habrá obtenido el fruto. Ustedes deben plantar el corazón de Dios en muchas personas y hacer que ellos multipliquen eso hasta abrazar al mundo.

¿A cuántas personas han amado con amor verdadero? ¿Alguna vez amaron a la gente con el corazón de un Padre, en los zapatos de un sirviente, derramando lágrimas por el hombre, sudor por la tierra y sangre por el cielo? ¿Realmente entienden lo que quiero decir? Siempre deben preguntarse: "¿Estoy amando a la gente con esa clase de amor?" Con el amor que han recibido de Dios deben amar a toda la humanidad. Ese es el corazón del amor. A menos que alcancen ese nivel, estarán expuestos al juicio del corazón o del amor.

Cuando conocen a una persona, deben pensar así: "Estoy aquí para esta persona". Deben sentir que todo lo que han pasado, todas las dificultades y tribulaciones, fueron para esa persona, y que todo dará fruto en esa persona; y nunca la dejarán ir hasta que regrese a Dios. Si ustedes están en la posición de positivo absoluto, entonces el negativo absoluto surgirá. Entonces, la cuestión siempre son ustedes. ¿Alguna vez se han despertado durante la noche, abierto la ventana y mirado hacia afuera en meditación, pensando en sus hermanos y hermanas, extrañándoles y sintiendo compasión por ellos? ¿Alguna vez han escalado una montaña a la mañana temprano y han mirado hacia abajo al mundo entero con una actitud de oración y pidiendo a Dios que lo salve, sintiendo que ustedes son responsables por toda la humanidad? Deben estar dispuestos a ayudar a la gente, salvar a la gente y morir por la gente.

¿Están calificados para ser herederos de Dios? ¿Dios puede confiar en ustedes, dejar todo en sus manos? Esa es la medida del amor que viene de Dios. Es una cuestión grave. Hay un ideal establecido de amor de Dios, y ustedes deben alcanzar ese punto o ir más allá de él. De otro modo no pueden ir a Dios y abrazarlo y llamarlo Padre, y expuestos al juicio del corazón Dios no puede recibirlos. A menos que alcancen ese ideal, estarán expuestos al juicio del corazón o del amor de Dios. ¿Están calificados para que Dios los reciba? El enjugará sus lágrimas, su agonía, y los llevará al lugar más santo para cambiar sus ropas y darles toda la gloria que El tiene. Al final habrá un día en que toda la familia humana será restaurada bajo el dominio de Dios como Padre.

El reino de los Cielos en la Tierra es el lugar donde moran aquellos que han ganado el juicio del corazón. Nosotros erigiremos el reino celestial en la tierra con nuestras manos. Si tenemos esa clase de amor, Dios vendrá y habitará con nosotros, vivirá entre nosotros. Si en el proceso de amar sienten a cada momento que su amor no es suficiente, y si en arrepentimiento quieren tener más amor para dar a otros, el reino celestial no puede dejar de venir a través de ustedes. Si sienten que su amor no es suficiente, y derraman lágrimas y sufren mucho, en el mundo de esa clase de corazón el reino de Dios puede venir.



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