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CAPITULO CINCO

RESURRECCIÓN

 Si aceptáramos todo en la Biblia literalmente, tendríamos que creer que en la Segunda Venida, los cuerpos físicos enterrados y descompuestos de todos los creyentes del pasado serían restaurados a su estado original de la vida en la carne (I Tesalonicenses 4:16, Mateo 27:52) Pero, ¿podemos creer esto? Para entender esta cuestión, consideremos primero el significado de la palabra "resurrección".

 I. EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA "RESURRECCIÓN"

La palabra "resurrección" significa el paso de la muerte a la vida. Para entender el significado del "paso de la muerte a la vida" consideremos el significado de las palabras "vida" y "muerte".

En Lucas 9:60 leemos que cuando uno de los discípulos de Jesús quería ir a su casa para el entierro de su padre, Jesús le dijo: "Deja que los muertos entierren a sus muertos ...." En estas palabras de Jesús, encontramos dos conceptos distintos de la vida y la muerte. Un concepto trata del funcionamiento fisiológico del cuerpo físico. El otro se aplica a la gente que iba a reunirse para el entierro del padre de aquel discípulo. ¿Por qué indicaría Jesús que aquéllos que iban a asistir al funeral estaban muertos, cuando en realidad estaban vivos? Era porque ellos, estando bajo el dominio de Satanás, eran ignorantes del propósito de la vida. No conocían a Dios, quien es la fuente de la vida, y por eso estaban muertos espiritualmente.

En el Apocalipsis 3:1, Jesús dijo:

"Conozco tu conducta; tienes nombre como de quien vive, pero estás muerto."

De este versículo podemos ver que, a los ojos de Jesús, si uno está bajo el dominio de Satanás, entonces está muerto, aunque esté físicamente vivo. Por otra parte, si uno está dentro del dominio de Dios, realizando el propósito de la vida dado por Dios, está vivo. En Juan 11:25-26 Jesús dijo:

"El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás."

Esto nos enseña que quienquiera que esté conectado al dominio de Dios a través de Cristo, está vivo, aunque su cuerpo físico esté vivo muerto, o aunque su espíritu viva en la tierra o en el mundo espiritual.

A. La muerte causada por la caída

La resurrección se hizo necesaria como resultado de la muerte causada por la caída de los primeros antepasados humanos. ¿Cuál de las dos clases de muerte mencionadas anteriormente es el producto de la caída?

Según "Los Principios de la creación", el cuerpo físico está destinado a volver a la tierra después de envejecer y morir. Si Dios hubiera deseado que los seres humanos vivieran eternamente en la tierra en sus cuerpos físicos, no habría habido ninguna necesidad de crear el mundo espiritual. Dios creó el mundo espiritual antes de la caída; no lo creó después de ésta simplemente para proveer una morada para los espíritus de la gente caída. Fue siempre el plan de Dios que el cuerpo físico volviera a la tierra y que el espíritu viviera eternamente con Dios en el mundo espiritual (Eclesiastés 12:7). La muerte física no es la muerte causada por la caída.

Cuando Dios les dijo a Adán y Eva que seguramente morirían el día en que comieran del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal (Génesis 2:17), no se refería a la muerte física. Vemos en el Génesis que Adán y Eva continuaron estando activos y vivos durante los novecientos años después de comer del fruto de la ciencia del bien y del mal. Sin embargo, si creemos en la palabra de Dios , entonces ellos deberían haber muerto, de algún modo, en el momento en que desobedecieron el mandamiento de Dios.

El amor de Dios es la fuente de la vida. Por lo tanto, el dejar la dimensión del amor de Dios y entrar en la dimensión de Satanás, donde no hay ningún amor verdadero, es morir.

En I Juan 3:14, leemos que

Quien no ama permanece en la muerte.

También, Romanos 8:6 y Romanos 6:23 nos dicen, respectivamente:

Pues las tendencias de la carne son muerte; mas las del espíritu, vida y paz

y que:

...el salario del pecado es la muerte, pero el don gratuito de Dios, la vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Desde el punto de vista de la Biblia, el pecado, o el estado de separación del amor de Dios, es la muerte causada por la caída.

B. El verdadero significado de la resurrección

Lleguemos a una conclusión con respecto al significado de la resurrección. Si el retorno del cuerno físico a la tierra no es la muerte causada por la caída, entonces es evidente que el significado del "paso de la muerte a la vida"--es decir, la resurrección--no puede ser la vuelta a la vida de un cuerpo descompuesto. Como ya hemos dicho, la intención original de Dios era que el cuerpo físico muriese y retornase a la tierra al envejecer (Eclesiastés 12:7), de forma que al descomponerse, no sería resucitado al estado original.

Puesto que la palabra resurrección no se refiere a la vida y muerte físicas, debe referirse a la vida y muerte espirituales. También se refiere al proceso por medio del cual somos restaurados del dominio de Satanás al dominio de Dios a través de la providencia de la restauración. Una persona que cree en la palabra de Dios y se arrepiente de sus pecados día tras día, se convierte en una persona mejor, y es resucitada proporcionalmente. Jesús dijo:

"...el que escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida" (Juan 5:24)

El proceso de la resurrección, o el paso de la muerte a la vida, comienza en el momento en que escuchamos las palabras de Jesús y creemos en Dios. La Biblia dice:

Pues del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos revivirán en Cristo (I Corintios 15:22)

Debido a la caída de Adán, todo su linaje ha sido satánico y, por lo tanto, muerto. Entonces, para resucitar, una persona debe renacer a través de Cristo; de esta manera se une al linaje de Dios.

Basándonos en este entendimiento de la resurrección, no hay que esperar ningún cambio externo como un resultado de la resurrección. Aunque Adán y Eva eran diferentes después de la caída, ya que murieron espiritualmente, no les ocurrió ningún cambio físico significativo. No hay ninguna diferencia externa entre una persona que posee la vida eterna por medio del renacimiento a través del Espíritu Santo, y un pecador que todavía está bajo el dominio de la muerte.

Algunos pasajes bíblicos, como Mateo 27:52, parecen apoyar la creencia en la resurrección del cuerpo físico. Examinemos este pasaje:

Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron. Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él [Jesús], entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos.

Si eso hubiese ocurrido literalmente, la historia de la persecución de los primeros cristianos no habría ocurrido.

Los israelitas se volvieron incrédulos y crucificaron a Jesús, pero lo hicieron creyendo que él no era el Señor. Si ellos hubieran presenciado la resurrección de los profetas de sus sepulcros, oyendo sus testimonios de que Jesús era el Mesías, ¿no habrían creído en Jesús? Si hubiera sido así, ¿por qué habrían perseguido a los discípulos de Jesús?

Además, si el resultado de la resurrección fuera la vida eterna en la carne, podríamos ver a muchos de los profetas resucitados del Antiguo Testamento. Y aquéllos, traídos a la vida a través de la gracia de la resurrección, habrían testificado al mundo acerca de Dios y Jesús, y seguramente habría existido algún registro acerca de este acontecimiento en el Libro de los Hechos. No obstante, el único pasaje bíblico que menciona la resurrección de estos santos difuntos es el de Mateo (27:52) que ya hemos citado.

La comprensión del verdadero significado de la palabra resurrección nos permitirá entender lo que en realidad pasó. Puesto que la resurrección no significa la vuelta a la vida de cadáveres, los cuerpos físicos de los profetas no podrían haberse levantado de las tumbas, ni haber resucitado. Por la gracia de Dios, los espíritus de aquellos santos que habían pasado al mundo espiritual habían crecido más cerca de la perfección. Por lo tanto, Mateo y algunos otros discípulos inspirados por el Espíritu Santo, recobraron temporalmente su visión espiritual y así pudieron ver las manifestaciones espirituales de los profetas del Antiguo Testamento. Pero los que no fueron influidos por el Espíritu Santo permanecieron con su visión física normal, y de esta forma no pudieron ver a aquellos espíritus de los profetas.

 II. LOS PRINCIPIOS DE LA RESURRECCION

La resurrección es una serie de fenómenos que va ocurriendo en el curso de la restauración de la naturaleza caída humana al estado en que fue creada originalmente por Dios. La providencia de la resurrección es en realidad la providencia de la restauración y, por consiguiente, es también la providencia de la recreación, la cual se lleva a cabo según "Los Principios de la creación".

En primer lugar, según "Los Principios de la creación" la meta de la creación se realiza cuando cumplimos nuestra responsabilidad de creer en la palabra de Dios y vivir de acuerdo con la misma. Para efectuar nuestra resurrección, o recreación, Dios da Su palabra a la humanidad. Ya nos dio el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, y nos ha prometido dar el Testamento Cumplido cuando Cristo vuelva. Nuestra resurrección se realiza cuando cumplimos nuestra responsabilidad de creer en la verdad y vivirla.

En segundo lugar, según "Los Principios de la creación", el espíritu de cada persona es creado para crecer y perfeccionarse sobre la base de una relación con su cuerpo físico. De acuerdo con este principio, la resurrección (purificación, crecimiento y perfeccionamiento) del espíritu de una persona también debe ser realizada basada en su cuerpo físico, es decir, mientras está viviendo en la tierra. Hasta hoy día, se ha creído que la resurrección es la vuelta a la vida de la gente físicamente muerta con el retorno de Cristo, pero esto es incorrecto. La providencia de Dios de la resurrección es un proceso continuo que se enfoca en la gente que está viviendo en la tierra. Por lo tanto, El nos ha enviado Sus profetas a nosotros, la gente de la tierra, con su mensaje de la verdad.

En tercer lugar, según "Los Principios de la creación," somos creados para perfeccionarnos, pasando por las tres etapas del periodo de crecimiento. Por lo tanto, la providencia de la resurrección de la gente caída debe cumplirse a través de tres etapas providenciales.

En cuarto lugar, aunque los diversos personajes centrales en la providencia de Dios de la restauración no pudieron llevar a cabo completamente sus responsabilidades, dieron lo mejor de sí mismos, con profunda fidelidad a Dios. Su fidelidad y devoción se acumularon como un mérito en la tierra. Basándose en este fundamento de corazón, edificado por la gente fiel a través de las eras anteriores, la gente de las generaciones futuras ha podido recibir el mérito de las eras precedentes (los méritos de las eras) en la providencia de la resurrección. Por consiguiente, la providencia de la resurrección se lleva a cabo a través de los méritos de las eras. En otras palabras, el grado de resurrección posible en cierta era se basa en el fundamento histórico de corazón establecido por los fieles de las eras anteriores.

 III. LA PROVIDENCIA DE LA RESURRECCION DE LA GENTE DE LA TIERRA

A. La providencia de Díos de la resurrección se basa en la gente de la tierra

Hasta hoy día, como hemos dicho, los cristianos generalmente han considerado que la resurrección significa que los físicamente muertos recibirán nueva vida con el retorno de Cristo. Pero una vez que entendemos el significado verdadero de la resurrección y los Principios de la providencia de Dios para ella, sabemos que Dios, primordialmente, basa Su providencia de la resurrección en la gente de la tierra.

Desde el punto de vista de la gente, la historia puede parecer, simplemente, la descendencia de una generación tras otra. Pero desde el punto de vista de Dios, quien está llevando a cabo Su providencia, la sucesión de generaciones no es significativa; la historia entera no es nada más que Su obra de resucitar a una sola persona muerta, Adán. Si el primer antepasado humano, Adán, no hubiera caído, su espíritu habría crecido a través de las tres etapas del periodo de crecimiento--la de espíritu de formación, de espíritu vital y, finalmente, la de espíritu divino, en otras palabras, alguien que está cumpliendo la meta de la creación.

Sin embargo, como resultado de la caída, el estado espiritual de los primeros antepasados cayó desde el último (tercer) nivel de la etapa de crecimiento, hasta un estado muy bajo--es decir, cayó más bajo que el nivel en que fueron creados originalmente. Ellos cayeron a una dimensión fuera del Principio y heredaron la naturaleza caída del arcángel caído.

B. Las tres etapas en la providencia de la resurrección

Dios comenzó Su providencia de la resurrección con la familia de Adán, quien había caído a una dimensión fuera del Principio. Pero ciertas personas en las familias de Adán y Noé no llevaron a cabo sus responsabilidades, y la resurrección misma no comenzó hasta la familia de Abraham. El período de dos mil años desde Adán hasta Abraham llegó a ser el período durante el cual sólo el fundamento de la providencia de Dios de la resurrección fue establecido. Por eso, este período se llama la edad providencial del fundamento para la resurrección.

Sobre este fundamento, Dios llevó a cabo la etapa de formación de la providencia de la resurrección, la cual otra vez, por los repetidos fracasos humanos, llegó a demorar dos mil años desde Abraham hasta Jesús. La gente de la tierra, para recibir los méritos de las eras en esta edad de la resurrección en la etapa de formación, tenían que cumplir su responsabilidad de observar y vivir según la ley del Antiguo Testamento, la palabra para la recreación en la etapa de formación. Puesto que la gente sería justificada por su práctica de la ley (palabra), este período se llama la edad de la justificación por la observación de la ley. Si una persona cumpliera esta responsabilidad, basada en su cuerpo físico, su espíritu crecería a través de la etapa de formación de la providencia de la resurrección, y se haría un espíritu de formación. Cuando una persona quien alcanza el nivel de espíritu de formación en la tierra deja su cuerpo físico, su espíritu va a vivir en el nivel de espíritu de formación del mundo espiritual.

La resurrección completa debería haberse realizado a través de Jesús, el Mesías. Pero debido al fracaso de la gente en aceptar a Jesús, el cumplimiento de la providencia de la resurrección fue postergado hasta la Segunda Venida. Por eso, el período desde el tiempo de Jesús hasta el tiempo de su segunda venida ha sido la edad de la resurrección en la etapa de crecimiento solamente. Durante este periodo, la gente de la tierra podía recibir los méritos de las eras para la resurrección en la etapa de crecimiento y llevar a cabo su responsabilidad por medio de creer en y vivir según el Nuevo Testamento, la palabra de Dios para la recreación en la etapa de crecimiento. Por lo tanto, esta edad se llama la edad de la justificación por la fe. Durante este tiempo, la gente podía pasar a través de la etapa de crecimiento de la resurrección, y alcanzar el nivel de espíritu vital por medio de creer en y vivir según la palabra del Nuevo Testamento. Cuando una persona quien alcanza el nivel de espíritu vital deja su cuerpo físico, su espíritu va a vivir en el paraíso, el cual es el nivel de espíritu vital del mundo espiritual.

En la edad de la resurrección en la etapa de perfeccionamiento, el Mesías, en la Segunda Venida, vendrá para traer la resurrección física, tanto como la resurrección espiritual. El Mesías traerá el Testamento Cumplido, el cual concluirá el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. La gente de la tierra, al cumplir su responsabilidad de creer y encarnar la nueva palabra, y de servir directamente al Mesías con plena sinceridad de corazón, podrá recibir los méritos de las eras para la resurrección en la etapa de perfeccionamiento. Por lo tanto, este tiempo se llama la edad de la justificación por servicio al Señor. Cuando una persona cree en el Mesías y le sirve en la Segunda Venida, su espíritu crece a través de la etapa de perfeccionamiento de la resurrección, y se hace un espíritu divino. El lugar en la tierra donde vive la gente que alcanza este nivel de espíritu divino, se llama el reino de los cielos en la tierra. Cuando una persona perfeccionada, quien vive en el reino de los cielos en la tierra, deja su cuerpo físico, su espíritu va a vivir en el reino de los cielos en el mundo espiritual. Esta es la región del mundo espiritual que pertenece a los espíritus divinos.

C. El cielo y el paraíso

Tradicionalmente, los cristianos han creído que el cielo y el paraíso eran la misma cosa. Sin embargo, como ya fue explicado, el reino de los cielos es la morada en el mundo espiritual de las personas quienes alcanzan el nivel de espíritu divino mientras están en sus cuerpos físicos en la tierra. Jesús, el Mesías, vino a completar la salvación. Pero debido a su muerte en la cruz, la meta de la creación, o la realización del reino de los cielos en el mundo espiritual y en la tierra, no se cumplió en aquel tiempo. Por lo tanto, el reino de los cielos en el mundo espiritual, el nivel de espíritu divino, permanece vacío. Ninguna persona ha podido entrar, porque nunca ha habido ninguna persona que haya alcanzado el nivel de espíritu divino mientras estuvo en la tierra. Entonces, ¿por qué dijo Jesús que quienquiera que creyera en él entraría al reino de los cielos? Lo dijo porque su propósito original era la realización del reino de los cielos. Pero debido a la falta de fe de la gente de Israel, él murió en la cruz sin realizarlo.

Cuando Jesús fue crucificado, dos ladrones fueron crucificados con él, uno a su derecha y el otro a su izquierda. El ladrón a su derecha manifestó que él creía en Jesús, y por eso Jesús le dijo a él que estaría consigo en el paraíso (Lucas 23:43). El paraíso es el nivel de espíritu vital del mundo espiritual, o el nivel que alcanza la gente que cree en Jesús, después de dejar sus cuerpos físicos. Aquéllos que están en el paraíso tienen que orar por la meta de la perfección y esperar que se abran las puertas del reino de los cielos.

D. Fenómenos espirituales que ocurren en los últimos días

Adán y Eva cayeron desde el último (tercer) nivel de la etapa de crecimiento. Por medio de creer en y vivir según la palabra del Nuevo Testamento, el espíritu de una persona puede alcanzar este último nivel de la etapa de crecimiento, es decir, la posición de Adán y Eva inmediatamente antes de la caída.

El período de los últimos días es el tiempo durante el cual restauraremos a escala mundial este nivel de Adán y Eva inmediatamente antes de la caída, o el nivel de espíritu vital, en el cual ellos alcanzaron la habilidad de comunicarse profundamente con Dios. Por esta razón, en los últimos días, al aproximarse la humanidad al último nivel de la etapa de crecimiento, habrá mucha gente que desarrollará la habilidad de comunicarse con Dios y con el mundo espiritual. Desde este punto de vista, podemos entender la promesa de Dios de derramar Su espíritu sobre toda carne en los últimos días (Hechos 2:17).

En los últimos días, habrá mucha gente que recibe la revelación: "Tú eres el Señor": Esto no significa que ellos son el Señor de la Segunda Venida, sino que quiere decir que están restableciéndose a la posición de señores de la creación, la posición que había sido perdida debido a la caída de Adán y Eva. En otras palabras, ellos están restaurándose al nivel de desarrollo espiritual que los primeros antepasados habían logrado inmediatamente antes de la caída.

Así como Juan el Bautista debería preparar el camino para Jesús, habrá mucha gente con varias misiones que tendrán que preparar el camino para el Señor de la Segunda Venida. Puesto que estas personas responsables de ciertas misiones representan al Señor de la Segunda Venida, cada uno de ellos recibe la revelación: "Tú eres el Señor", aunque ellos podrían estar trabajando en campos diversos. Si al recibir la comunicación espiritual, una persona no entiende el principio detrás de ella y, erróneamente pensando que es el Señor de la Segunda Venida, actúa como si lo fuera, aquella persona se hace un anticristo. Esta es la razón por la profecía bíblica que advierte la apariencia de muchos antícristos en los últimos días.

Aunque las personas capaces de tener comunicación espiritual se comunican con el mismo mundo espiritual, el nivel del mundo con el cual ellos se comunican y el contenido de las revelaciones que reciben, difieren unos de otros. Esto se debe a la gran diferencia entre el nivel espiritual, las circunstancias y el carácter propio de cada persona abierta espiritualmente (I Corintios 15:41, 12:8-10). No hay que extrañar que con mucha frecuencia hay desacuerdo y conflicto entre los espiritualistas. Si uno solamente tiene una relación vertical con Dios, y si es responsable de una sola parte de la providencia entera de la restauración, puede ser ignorante de su relación horizontal con los otros quienes tienen comunicación espiritual. Puesto que cada uno es el mejor en su área particular de responsabilidad, Dios le da a cada uno la revelación "tu eres el mejor" para animarlo a dar lo mejor de sí mismo. Pero sin entender el panorama entero de lo que Dios está haciendo, frecuentemente puede estar en desacuerdo con los demás.

La confusión entre aquéllos que pueden comunicarse espiritualmente será aclarada por la nueva expresión de la verdad, la cual explicará el propósito global de la providencia de la restauración. Basándose en esta comprensión completa, los espiritualistas podrán alcanzar la recíproca armonía horizontal, también como la armonía vertical con Dios, y podrán obrar de acuerdo con el propósito total.

 IV. LA PROVIDENCIA DE LA RESURRECCION DE LAS PERSONAS ESPIRITUALES

A. La resurrección por medio del retorno de las personas espirituales

Innumerables personas ya han pasado al mundo espiritual, y ninguna de ellas se ha perfeccionado mientras estaba en la tierra en su cuerpo físico. ¿Cómo pueden ser resucitadas aquellas personas espirituales, si el espíritu de una persona no puede crecer ni ser resucitado aparte de su cuerpo físico? Para que aquéllos en el mundo espiritual sean resucitados tienen que volver a la tierra para realizar la responsabilidad que dejaron sin cumplir en su vida física. Lo hacen por medio de cooperar con la gente de la tierra y por medio de trabajar a través de los cuerpos físicos de éstos para ayudarles a cumplir sus misiones.

¿En qué manera colaboran las personas espirituales con la gente de la tierra para realizar la voluntad de Dios? Cuando una persona en la tierra, por medio de la oración o las actividades espirituales, forma una base apropiada para la comunicación y asociación espirituales, entonces una persona espiritual retorna y comienza a colaborar con él. A través de la acción de dar y recibir con su espíritu, la persona espiritual ayuda a la persona en la tierra a recibir revelaciones o a tener experiencias profundas de la verdad. A veces también, la persona espiritual le ayuda a experimentar otros fenómenos espirituales tales como el poder de curar enfermedades la habilidad de profetizar, o el fuego espiritual. Judas 1:14, profetizando sobre los últimos días, describe este fenómeno así:

"...el Señor ha venido con sus santas miríadas..."

B. La resurrección por medio del retorno de las personas espirituales que creían en Dios

El tiempo de la vida de Jesús en la tierra (hace dos mil años), y el tiempo del retorno de Cristo (los últimos días) son épocas especiales en las cuales todos los fieles de la tierra pueden ser elevados espiritualmente, de acuerdo con la providencia de la restauración. En estas dos edades, la palabra de Dios de la recreación aparece de nuevo (como el Evangelio en el tiempo de Jesús, y como las nuevas palabras cuando Cristo retorna). Según los Principios de la resurrección, estas edades son las de las oportunidades más significativas-- oportunidades en que el nivel espiritual de la humanidad puede ser elevado a un paso acelerado. Por eso, en el tiempo de Jesús, muchos espíritus de formación de la era del Antiguo Testamento deseaban retornar y colaborar con los fieles de la tierra, con el fin de recibir los beneficios de la era.

Puesto que Elías se apareció a Jesús y a sus discípulos como una persona espiritual en el monte de la Transfiguración (Mateo 17:3), es evidente que él estaba en el mundo espiritual. Pero Jesús indicó que Juan el Bautista, quien estaba en la tierra, era Elías (Mateo 17:12-13;11:14). A la luz de los Principios de la resurrección, podemos entender que Elías tenía que retornar para completar la misión que había dejado sin cumplir mientras estaba en la tierra. Podía hacerlo por medio de cooperar con Juan el Bautista, quien tenía una misión semejante a la suya. Según los principios que gobiernan la resurrección por medio del retorno, el cuerpo físico de Juan el Bautista era un sustituto para el de Elías.

Mateo 27:52 dice que cuando Jesús murió en la cruz, muchos santos se levantaron de sus sepulcros. Esto fue el fenómeno de la resurrección de aquellas personas espirituales que habían desarrollado un espíritu de formación mientras estaban en la tierra. En el tiempo de la Segunda Venida las personas espirituales del nivel de espíritu vital (paraíso), por medio de cooperar con la gente de la tierra que cree en el Señor y le sirve, podrán recibir los mismos beneficios. Por medio de ayudar a la gente de la tierra a llegar a ser espíritus divinos, las personas espirituales también podrán llegar a ser espíritus divinos.

Hebreos 11:39-40 dice:

Y todos ellos, aunque alabados por su fe, no consiguieron el objeto de las promesas. Dios tenía ya dispuesto algo mejor para nosotros, de modo que no llegaran ellos sin nosotros a la perfección.

Este pasaje, el cual demuestra los principios de la resurección por medio del retorno, puede interpretarse de esta manera:

Y todos ellos [los santos de la edad del Antiguo Testamento], aunque alabados por su fe, no consiguieron el objeto de las promesas [entrada al reino de los cielos]. Dios tenía ya dispuesto algo mejor [el reino de los cielos] para nosotros [la gente de la tierra], de modo que no llegaran ellos [personas espirituales] sin nosotros a la perfección.

C. La resurrección de las demás personas espirituales

Las personas espirituales quienes durante su vida en la tierra creían en religiones aparte del judaísmo y el cristianismo, también deben retornar a la gente de la tierra. Deben colaborar con aquéllos que son de sus respectivas religiones, porque es con ellos que pueden formar más fácilmente una base recíproca.

La gente espiritual buena que, aunque no vivió religiosamente, vivió concienzudamente mientras estaba en la tierra, puede retornar y colaborar con la gente buena de la tierra que tiene un nivel espiritual y circunstancias similares a los que ellos tenían.

Mateo 25:41 menciona al Diablo y sus ángeles, quienes incluyen espíritus malignos. Para ellos también, no existe ninguna posibilidad de resucitarse excepto a través de la resurrección por medio del retorno, la cual es posible solamente en ciertas eras. Pero los espíritus malignos no pueden descender a la tierra simplemente como quieran, y aunque desciendan, no necesariamente reciben los beneficios de la resurrección por medio del retorno. Antes de poder obtener los beneficios de la resurrección por medio del retorno a través de la Segunda Venida, primero tienen que satisfacer los requisitos de la condición de indemnización según la voluntad de Dios, para borrar sus pecados.

D. La resurrección por medio de retorno y la teoría de la reencarnación

Dios obra para realizar la providencia total de la restauración, llamando a muchos individuos y dándoles a cada uno de ellos la parte del trabajo que es apropiada a su personalidad y sus circunstancias. En el curso de la providencia, cada vez que es elegido un nuevo personaje central para una misión, Dios progresivamente ensancha la escala de la providencia, desde el nivel individual, hacia los niveles de la familia, la nación y el mundo.

Una persona que muere sin completar su misión tiene que retornar y cooperar con una persona en la tierra que tenga la misma clase de misión y la misma disposición espiritual. Desde este punto de vista, el cuerpo físico de la persona en la tierra sirve también como el cuerpo físico para la persona espiritual que retorna para completar su misión. En este sentido, la persona en la tierra se hace "la segunda venida" de la persona espiritual que retorna. Vista con ojos espirituales, la persona en la tierra podría parecer la reencarnación de la persona espiritual que está cooperando con él.

Por esta razón, en los últimos días, mucha gente pretenderá ser Elías, Buda, Confucío, o el Arbol de Olivo. La teoría de la transmigración, o la reencarnación, es el resultado de interpretar, basándose en apariencias y sin conocer los Principios de la resurrección por medio del retorno, lo que está ocurriendo.

E. La unificación de las religiones a través de la resurrección por medio del retorno

Basándonos en lo que ya fue explicado en la sección sobre la resurrección por medio del retorno de las personas espirituales, podemos ver que aquéllas quienes alcanzan el nivel de espíritu vital, o el paraíso, inevitablemente tienen que retornar a la tierra y cooperar con los fieles en el tiempo de la Segunda Venida. El tiempo y la clase de ayuda que una persona en la tierra recibe de una persona espiritual varían según la actitud de la persona, su fe, y la disposición y los méritos de sus antepasados. Pero aquéllos que tienen una fe fuerte serán conducidos por personas espirituales al Señor de la Segunda Venida, donde podrán dedicarse a cumplir la voluntad de Dios. Puesto que las personas más fieles de la tierra se reunirán alrededor del Señor a través de la influencia de la gente espiritual, la unificación del cristianismo será realizada naturalmente en el tiempo de la Segunda Venida.

Como será tratado en la sección sobre las historias centrales y periféricas (en el capitulo, "La Segunda Venida"), el cristianismo no es una religión únicamente para cristianos; es la religión central con la misión de cumplir la meta final de todas las religiones que persiguen la bondad. Aquellos creyentes de las varias religiones que han pasado al mundo espiritual, retornarán a aquéllos de su propia fe que están en la tierra y les conducirán al Señor de la Segunda Venida. No obstante, el tiempo en que cada persona será conectada con la religión central variará de acuerdo con el nivel espiritual de la persona espiritual, y las creencias y el grado de fe de la persona en la tierra. Aunque los creyentes de las diferentes religiones no hayan tenido ninguna comunicación unos con otros hasta ahora, a través de la influencia de la gente espiritual, todos los fieles de las diferentes religiones están destinados a unirse centrados en el Señor de la Segunda Venida.


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